Entre decenas de narices rojas, trompetas de la Policía y la música alegre del pasacalle por el Día del Payaso en la calle Real de Huancayo, hubo un personaje que llamó la atención por ser totalmente distinto. No bailaba ni buscaba hacer reír. Llevaba un saco viejo, una corbata mal puesta, zapatos gastados y una maleta llena de billetes sin valor.
Era el ‘payaso trampa vagabundo’, personaje creado por Enmanuel Camarena Marcelo, más conocido como ‘Blin Blin Style’, quien salió a las calles para provocar tristeza en medio de tanta alegría.
“Elegí este personaje porque quería mostrar que, mientras un payaso hace reír a niños y adultos, por dentro puede estar sufriendo y nadie se da cuenta”, cuenta el joven artista de 23 años, nacido en Huancayo y exalumno del colegio Mariscal Castilla. “Aun así, tenemos que seguir llevando sonrisas. Esa es la contradicción”.
Estudiante de Derecho
Esa contradicción también marca su vida diaria. Hasta las cuatro de la tarde, Enmanuel es estudiante de séptimo ciclo de Derecho en la Universidad Continental. Entre clases, exposiciones y tareas, cumple con su vida universitaria. Pero después de esa hora se convierte en ‘Blin Blin Style’.
“Muchas veces tuve que ir a clases maquillado y con el vestuario porque no me alcanzaba el tiempo. Por suerte, mis profesores y compañeros me apoyan. Cuando tengo show me dan permiso, aunque siempre recupero las clases”, explica.
El viaje que cambió su visión
Hace algunos años nadie imaginaba que ese joven que vendía piñatas terminaría representando al Perú en un concurso internacional de payasos en México, junto a artistas como ‘Kimo’ y ‘Kimi’.
Ese viaje le abrió los ojos. “Allá descubrí que la payasía se estudia. Una vez subimos a un bus y no nos quisieron cobrar porque nos dijeron: ‘Ustedes alegran nuestros días, son profesionales’. Desde entonces quiero que aquí también se valore más este trabajo”, recuerda.
Ser payaso también es un trabajo serio
‘Blin Blin Style’ nació en 2021 y, desde entonces, Enmanuel defiende el oficio con mucha seriedad.
“Ser payaso no es jugar ni hacer bromas por hacer. Nuestro trabajo es lograr que las personas olviden sus problemas, aunque sea por un momento. A veces nosotros también estamos tristes, pero igual debemos transmitir alegría”, dice.
Gracias a este trabajo paga sus estudios, sus gastos personales y también ayuda en la construcción de la casa de sus padres, Rocío Marcelo y Miguel Camarena.
El apoyo de su familia
Al principio, sus padres no tomaron bien la noticia de que quería ser payaso. “Les preocupaba la mala imagen que algunas personas tienen sobre los payasos”, recuerda.
Pero todo cambió cuando lo vieron actuar por primera vez. “Después hasta me pedían shows para la familia”, cuenta entre risas.
Su madre vio recién este nuevo personaje del “payaso vagabundo” el pasado 20 de mayo. Aunque le gustó, admite que prefiere verlo como un payaso alegre.
El lado triste detrás del maquillaje
Cada detalle de este personaje fue cuidadosamente pensado: el saco roto, los zapatos viejos, la corbata, el sombrero, la peluca, los billetes escondidos y, sobre todo, la expresión del rostro.
“Hace tiempo quería representar este personaje. Ahora pude dedicarme a trabajar cada detalle”, comenta.
Detrás del maquillaje también hay pérdidas y recuerdos. Enmanuel recuerda con tristeza a ‘Chupetín’ y ‘Tilín’, dos payasos que admiraba y que fallecieron durante la pandemia por COVID-19 mientras seguían llevando alegría en tiempos difíciles.
También reconoce la enseñanza de su maestro, el payaso ‘Muñeca’, y la inspiración que encuentra en artistas como ‘Coqui’ y ‘Kuyo’, ‘Jaboncito’, ‘Jarrita’ y ‘Plumerito’.

El miedo por las extorsiones
Para sobrellevar la presión de estudiar y trabajar al mismo tiempo, Enmanuel participó en talleres de clown terapéutico.
“Esos talleres me ayudaron mucho a enfrentar problemas personales. Como cualquiera, también tengo dificultades, pero tratamos de mantener la alegría”, comenta.
Sin embargo, también le preocupa el futuro de los payasos en el país. Habla con tristeza sobre las extorsiones que afectan a muchos artistas, recordando el asesinato del payaso ‘Tuki Tuki’ en Lima, ocurrido el 12 de diciembre de 2025.
“Solo le pido a Dios protección para mis colegas y para mí”, dice.
Un mensaje final para el público
Antes de terminar su presentación y quitarse la nariz roja, ‘Blin Blin Style’ mira al público con seriedad y deja un mensaje:
“Recuerden siempre reír. Un día sin sonrisa es un día perdido”.


