La velocidad del contagio del virus de manos, pies y boca encendió las alertas sanitarias en Junín. En apenas tres meses y medio, la Dirección Regional de Salud (Diresa) reportó 364 menores afectados y 56 brotes de la llamada “enfermedad de las ampollitas”, una cifra que ya se acerca al total de 66 brotes registrados en todo el 2025.
El brote comenzó en febrero en centros de Cuna Más y se expandió con rapidez tras el inicio del año escolar en marzo. Los contagios crecieron de forma sostenida: 10 brotes en marzo, 26 en abril y otros 15 en lo que va de mayo. Las provincias de Jauja y Huancayo concentran el 78% de los casos regionales. Jauja lidera con el 42.86% y Huancayo registra el 35.71%.
En Huancayo, las autoridades detectaron instituciones afectadas en Chilca, El Tambo, Huancayo cercado, Pilcomayo, Sicaya, Huacrapuquio, Carhuacallanga y San Agustín de Cajas. El virus también se extendió a Satipo, Tarma, Chupaca, Chanchamayo y Concepción.
Cuarentena en colegios
La Diresa activó protocolos estrictos en colegios y jardines. Si una sección confirma un segundo caso, los directivos suspenden las clases presenciales y envían a toda el aula a aislamiento domiciliario. Si aparecen contagios en otros salones, la autoridad sanitaria ordena el cierre temporal de toda la institución educativa.
Los niños infectados deben cumplir cuarentena obligatoria de siete a diez días. Personal de Epidemiología advirtió que muchos padres continúan llevando a menores enfermos a parques, reuniones familiares o centros educativos, lo que acelera la propagación del virus.
El virus Coxsackie se transmite por saliva, heces, secreciones respiratorias y contacto con ampollas, y puede sobrevivir hasta 72 horas en superficies contaminadas como juguetes, mesas, manijas de puertas y piscinas de pelotas.
Ante esta situación, Salud exige reforzar la desinfección de aulas y servicios higiénicos. Los especialistas descartan la fumigación porque el virus no se transmite por el aire ni por insectos. En cambio, recomiendan limpieza constante con lejía diluida, lavado frecuente de manos y ventilación de ambientes.
Los síntomas más comunes incluyen fiebre, dolor de garganta, pérdida del apetito y ampollas dolorosas en manos, pies y boca. Los médicos recomiendan hidratación permanente, alimentos suaves y evitar productos ácidos o muy calientes que irriten las llagas. También piden evitar la automedicación y acudir al centro de salud ante señales de alarma como dificultad para respirar, convulsiones, deshidratación o somnolencia excesiva.


