Verónika Mendoza: “Vladimir Cerrón perdió una oportunidad histórica de sostener un proceso, un gobierno de cambio”

ENTREVISTA | "La historia juzgará. El pueblo juzgará, hará sus balances", dijo la excandidata presidencial Verónika Mendoza sobre el papel de Perú Libre y Nuevo Perú en el gobierno de Pedro Castillo. Sobre Boluarte, vaticinó que pasará a la historia como la primera mujer dictadora del país.
Verónika Mendoza hace balance de su intento de alianza con Vladimir Cerrón.
Percy Salomé
Percy Salomé
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La excandidata presidencial Verónika Mendoza regresó a Huancayo este sábado 25 de marzo al relanzamiento de la inscripción de su partido político ‘El Nuevo Perú por el Buen Vivir’. Aliada en su momento del expresidente Pedro Castillo, señala que él también tiene responsabilidad en la actual crisis política que vive el país y califica a Dina Boluarte como la primera dictadora del Perú.

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¿Su alianza con Juntos por el Perú (JP) sigue en pie?

Lamentablemente, a partir del momento en que inició el gobierno del expresidente [Pedro] Castillo, a pesar de que nosotros insistimos en la necesidad de mantener el diálogo, la articulación para impulsar ese proceso de cambio no hubo continuidad en esa alianza, lo cual es lamentable, pero es la realidad.

[…] Cuando ocurrieron las denuncias por corrupción [contra el gobierno de Pedro Castillo], no se le ha escuchado una crítica fuerte, justamente contra la corrupción, que fue una bandera de usted en campaña

En la segunda vuelta hicimos un acuerdo político programático con Perú Libre y el candidato Castillo y suscribimos públicamente un documento con compromisos mutuos sobre la lucha contra la corrupción, de impulsar el proceso constituyente, de garantizar la salud, la educación, la segunda reforma agraria. Cuando se inició su gobierno, insistimos en que se tenía que mantener esos procesos de cambio. Lamentablemente, a pesar de nuestra insistencia, poco a poco el Gobierno se fue alejando de su compromiso y vimos cómo se fueron infiltrando personajes turbios que al parecer estaban más interesados en sus negocios particulares.

Por eso en un momento sí adoptamos una posición crítica al Gobierno pero nunca nos sumamos a la lógica golpista porque entendíamos que así nos guste o no el señor Castillo era el presidente que había sido legítimamente elegido por el pueblo peruano y tenía que concluir su mandato.

Verónika Mendoza relanza en Huancayo la inscripción de Nuevo Perú
 
“La historia juzgará, el pueblo juzgará. Hará sus balances. Veremos cuáles son los proyectos políticos que siguen después de esta crisis”

 

Pero mantuvo una cuota de poder a pesar de que había denuncias contra el presidente Castillo

 Nosotros, en virtud a ese acuerdo político y programático sí fuimos invitamos a participar y participamos concretamente en dos ministerios, el de Economía y Finanzas con Pedro Francke y el de la Mujer con Anahí Durand. Pedro Francke presentó la propuesta de reforma tributaria. Amplió los presupuestos para la lucha el covid, para apoyar el sector agrario, entre otros. Lo propio en el Ministerio de la Mujer. En el momento que Castillo decidió dar un giro a la derecha y nombrar un premier de ultraderecha, el señor Valer, decidió romper el acuerdo con nosotros, pero ya no tuvimos participación como Nuevo Perú en el gobierno, luego de los seis primeros meses, aproximadamente.

Se dijo también que el gobierno de Castillo dejó de lado los derechos humanos, los derechos de las mujeres, la diversidad sexual; promovidas por Nuevo Perú

Lamentablemente vivimos en un país donde todavía hay mucho machismo, en el Congreso, el Gobierno y en la sociedad, los medios de comunicación que refuerzan los estereotipos que refuerzan la violencia hacia las mujeres…

Vladimir Cerrón perdió una oportunidad

El punto, Verónika, es que sus propios aliados tenían ideas en contra de los derechos de las mujeres… Castillo, miembros del Gabinete, el secretario de Perú libre, Vladimir Cerrón, y sin embargo mantuvo la alianza

Cuando hicimos el documento de la alianza hicimos que ellos se comprometieran con los derechos de las mujeres y con la igualdad, ellos firmaron ese compromiso. Pero somos conscientes que no es suficiente un papelito. Somos conscientes que es un proceso de formación que estamos dispuestos a dar.

¿Qué piensa ahora de Vladimir Cerrón?

Creo que lamentablemente él perdió una oportunidad histórica de acompañar, de sostener un proceso, un gobierno de cambio que generó muchísima expectativa en el pueblo peruano, sobre todo en los más excluidos, en los pueblos campesinos, indígenas. Pero por apetitos particulares, celos políticos, no se pudo sostener adecuadamente ese proceso. La historia juzgará, el pueblo juzgará. Hará sus balances. Veremos cuáles son los proyectos políticos [Perú Libre o Nuevo Perú] que siguen después de esta crisis.

 
“67 muertos, 49 por arma de fuego de las fuerzas del orden, asesinados por el Estado. Esa es una masacre imperdonable”

 

¿No siente que Cerrón o su intento de alianza con él haya sido una piedra en el zapato para perder audiencia, electores?

Eh…, como digo, nosotros en Nuevo Perú no apostamos solamente a tener nuestra organización, hablar entre los que pensamos igual, autoconvencernos permanentemente. Buscamos cambiar el país, para eso hay que atreverse a dialogar, a negociar, a cambiar también a otros con quienes hay coincidencias y diferencias. Esa fue nuestra apuesta.

Cuando usted vino a Huancayo (2019) a una reunión de las izquierdas, el señor Cerrón ya era muy cuestionado acá por su gestión en el Gobierno Regional. ¿Eso no le hizo pensar que podría ser un tremendo peso en su carrera política?

Cuando pensamos en los acuerdos que finalmente no prosperaron, porque usted recordará la campaña congresal del 2020 fuimos de manera separada, sí tuvimos la intensión de avanzar en un acuerdo. Planteamos dos cosas: uno, suscribir un compromiso que incluían la defensa de las mujeres, la igualdad, la lucha anticorrupción. Y una segunda condición era que ninguna persona de ninguno de los partidos que estuviera involucrada en alguna denuncia de corrupción podía postular a algún cargo público.

La alianza no prosperó por diversas razones. Luego no hicimos alianza para el 2021. Ya de cara a la segunda vuelta decidimos apoyar al candidato Castillo, sobre todo viendo que del otro lado teníamos a un fujimorismo envalentonado, cada vez más autoritario, con vínculos más fuertes con el narcotráfico que de ninguna manera podíamos permitir que llegara a ser gobierno. De haber asumido el fujimorismo, la situación sería mucho peor.

¿Y no estamos peor ahora con Boluarte, después del intento de golpe de Estado de Castillo?

Ciertamente, estamos viviendo una crisis dramática y dolorosa, que nos ha costado ya según las cifras oficiales de la Defensoría del Pueblo, 67 muertos, 49 por arma de fuego de las fuerzas del orden, asesinados por el Estado. Esa es una masacre imperdonable. Seis, hay que decirlo, jóvenes soldados aymaras de 19, 20 años, que fallecieron ahogados por una absurda orden…

 
“[Dina Boluarte] pasará a la historia como la primera mujer dictadora, eso sí. Ese apelativo se lo ha ganado”

 

Boluarte: la primera dictadora

Lo que debería ser un orgullo para el Perú de ser [Boluarte] la primera presidenta mujer…

… Y todo sin lugar a dudas es responsabilidad de la señora [Dina] Boluarte que prefirió las balas antes que los votos, la represión antes que el dialogo. Por eso el pueblo mayoritariamente la repudia y pide su renuncia, que se largue. Que no se atreva a decir que pasará a la historia, como le gusta decir, como la primera mujer presidenta. Sin lugar a dudas no la vamos a olvidar, y vamos a luchar hasta que se haga justicia y pague por sus responsabilidades. Pasará a la historia como la primera mujer dictadora, eso sí. Ese apelativo se lo ha ganado.

Este Congreso es también cómplice de todas esas masacres, que prefiere atrincherarse en sus curules para no soltar el poder…

¿El señor [Pedro] Castillo tiene responsabilidad en esto?

Sin lugar a dudas tiene una cuota de responsabilidad. Que la historia y el pueblo también sopesará. Primera responsabilidad, haber abandonado toda propuesta de cambio al cual se comprometió. Es cierto que la derecha, la ultraderecha no lo dejaron gobernar, que lo boicotearon desde el primer día, que hubo un profundo racismo…

¿No hubo también una inoperancia de él [Castillo] de no saber con quién rodarse?

Lo uno no niega lo otro. Que haya habido un boicot desde la ultraderecha no niega las responsabilidades del señor Castillo, que abandonó el proyecto de cambio, que no eligió adecuadamente a las personas de las cuales se rodeó y tomó la decisión de pretender un golpe de Estado, que era evidente iba a ser fallido.

Pero ojo, quienes hoy son responsables son esta coalición autoritaria liderada por la ultraderecha que finalmente es la que está gobernando y que no quieren soltar el poder

 
“No quieren elecciones adelantadas, tampoco que las elecciones aunque sea en el 2026 sean libres y democráticas, lo quieren controlar todo”

 

[Keiko] Fujimori…

 Así es, el fujimorismo, la ultraderecha, en amplia coalición que va desde el gobierno con la señora Boluarte que hoy es su títere del Congreso, pero también la gran prensa concentrada que no dice nada de las muertes, de los asesinatos, que más bien apaña las masacres y criminaliza, terruquea, a quienes nos movilizamos. Y el poder económico que también está calladito: tenemos más de 70 muertos y el dólar no se ha disparado, los inversionistas no amenazan con irse… por eso el pueblo plantea nuevas elecciones y que necesitamos cambiar el sistema, las reglas de juego, cambiar la Constitución. Un 70% aproximadamente lo demanda.

Nueva Constitución

Verónika, y si nos pasa como le pasó a Chile, que también hubo una gran demanda por nueva Constitución y al final no fue aceptada también por una gran mayoría

Efectivamente, en el primer referéndum, un 80 % aprobó en Chiles una nueva Constitución. Se eligió una Asamblea Constituyente, Convención Constitucional le llamaron, con una mayoría que estaba a favor del cambio y sin embargo el proyecto de Constitución, la gente no lo sintió como propio. Nosotros todavía no hemos empezado a discutir qué queremos cambiar en esa nueva Constitución…

Ese quizá sea el punto central. No creo que el capítulo de Derechos la cambiemos…

Hay temas que más bien hay que ratificar y garantizar, y otros que cambiar. Ese diálogo no se puede dar solamente en los seis o nueve meses que dure la Asamblea Constituyente: nos tiene que involucrar a todos los peruanos y el texto que se proponga sea el que la mayoría nos sintamos reconocidos.

 
“No puede haber ningún retroceso en términos de derechos, sino un avance en reconocerlos”

 

¿Esa nueva Constitución no nos pone en el riesgo de ir por el camino de Venezuela, con una reelección interminable para un presidente?

Hay varios cucos que levanta la derecha de por qué no debe haber una nueva Constitución y uno de ellos es que queremos aprovechar para poner la reelección indefinida. La nueva Constitución no la vamos hacer solamente los de izquierda…

La gente de la derecha también quiere quedarse en el poder, lo hemos visto con Fujimori… Podrían aliarse como lo hacen [ahora] en el Congreso, izquierda y derecha, para quedarse en el poder indefinidamente

Se pueden establecer, como pasa en Chile, algunos marcos previos en la cuales discutir la nueva Constitución. Por ejemplo, decir, esto no tiene que servir para atrincherarse en el poder. Pero ojo, eso ya está ocurriendo ahorita. Este gobierno y este Congreso no quieren elecciones adelantadas, tampoco quieren que las elecciones, aunque sea en el 2026, sean libres y democráticas, lo quieren controlar. Esa amenaza la tenemos ahorita.

En la nueva Constitución, estoy segura que la mayoría dirá ‘tiene que haber alternancia, renovación en el poder. No puede haber ningún retroceso en términos de derechos, sino un avance en reconocerlos, como que de verdad garantice la salud y la educación; que funcionen como derechos y no como negocio. O nuevos derechos como a la vivienda, que Fujimori borró en la Constitución del 93 y que estaba en la de 1979. O el derecho de acceder a internet que hacer 30 años no estaba en nuestro pensamiento y hoy se vuelto fundamental. O el derecho a un ambiente sano. O el calentamiento global; el Huaytapallana en 50 años se ha reducido en 60% la parte de la nevada. Son tema que tienen que estar en a la nueva Constitución.

Quizá varias de estas cosas pueden ser incorporadas con una reforma constitucional

Claro. La pregunta es ¿queremos que estos cambios los haga este Congreso? ¿Un grupo de congresistas encerrados con un Hemiciclo? ¿O queremos participar de esa discusión todo el pueblo peruano? Creemos que no es momento de parches, de reformistas parciales, sino de construir un nuevo pacto social.

Probablemente el régimen económico sea el punto más difícil de abordar en esa discusión que usted plantea. Escuchaba en algunos pensadores plantear que la izquierda no tiene una alternativa de propuesta económica…

Ese es otro cuco. Nosotros sí tenemos una propuesta [económica]: no queremos un Estado amarrado de manos y pies con el famoso rol subsidiario que contempla la Constitución de 1993. Con ese pretexto no se quiere meter en nada, porque la mano invisible del mercado lo va resolver todo. Ahí está la salud, claro, el mercado lo resuelve para quien tiene billete. Ahí está el agro; el Estado no es siquiera capaz de planificar el desarrollo agrario y decir cuánto es la demanda y cuánto tenemos que producir; cómo diversificar la economía para que todos los sectores se desarrollen.

¿Eso no es más un tema de gestión que de cambio constitucional?

No, porque la actual Constitución dice que el estado está limitado a un rol subsidiario, que no se debe meter, que el mercado lo va resolver todo. Eso tiene que cambiar. No necesitamos un estado empresario, sino un estado fuerte, moderno, eficiente, que planifique, que regule, que ponga límites a los abusos, por ejemplo, de los monopolios y de los oligopolios, que promueva sectores estratégicos como el desarrollo agrario o los recursos energéticos; no se lo podemos regalar a las transnacionales.

¿Verónika, vas a ser candidata, entonces, si se adelantan las elecciones?

No es mi intención ni mi prioridad en este momento. Van a haber un montón de candidaturas. Lo más importante es construir un sólido proyecto político y extendemos esa invitación las organizaciones sociales, colectivos de Junín. El Nuevo Perú es un espacio completamente abierto a acoger a todos los que quieren hacer política por el pueblo, por el cambio.