INIA: Pañales descartables dan un año de humedad a plantaciones de reforestación

Investigación de la Estación Experimental Santa Ana del INIA lleva diez años, con resultados de hasta un 90 % de prendimientos en plantaciones de forestación. Pronto será presentada para que sea utilizada por comunidades del valle del Mantaro.
Director de Estación Experimental Santa Ana, José Terán, e investigador, Ysaías Zanabria.
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Después de diez años de investigación, la Estación Experimental Santa Ana del Instituto de Innovación Agraria (INIA) espera liberar en diciembre una tecnología basada en el re-uso de pañales descartables de bebés, para dar humedad a los plantones de forestación y reforestación en comunidades del valle del Mantaro.

José Alfonso Terán Rojas, jefe de la Estación Experimental, explicó a Huanca York Times que el trabajo ha demostrado un 90 % de prendimiento de la plantas, pues brinda humedad hasta por un año, permitiendo el enraizamiento y desarrollo vegetal.

“Estamos siendo afectados por el cambio climático a nivel mundial y tenemos que buscar alternativas de solución”, dijo Terán Rojas. “Tenemos tres mil niños que nacen anualmente, si se utilizan tres pañales diarios, tenemos mucho material para reutilizar”, agregó el funcionario.

La sencilla técnica de colocar uno o dos pañales remojados en agua en el hoyo en el terreno definitivo que recibirá a la planta.

Ing. José Terán, jefe de la Estación Experimental del INIA, Huancayo, e Ysaías Zanabria.

Hectáreas demostrativas

Desde el 2010, en que comenzó esta experimentación, el INIA ha instalado alrededor de 20 hectáreas con esta tecnología en comunidades de San Pedro de Saño, Hualhuas, Cajas, San Jerónimo y Pucará. Y también una parcela demostrativa en la Estación Experimental de Santa Ana.

La técnica funciona de abril a diciembre, que es el periodo seco, sin lluvias. “Lo recomendable es establecer las plantaciones en en época de lluvia a fin de que el pañal capte en su máxima capacidad el agua que trae las lluvias”, dijo el experimentado agrónomo, Ysaias Zanabria Cáceres, con 30 años de trabajo en el INIA – Santa Ana, quien se encarga del experimento.

Una planta de pino de seis años de edad en parcela experimental, sembradas con pañales.

55 años de masificación forestal

Zanabria explicó que desde 1967, año en que empezó la masificación de las plantaciones forestales, “en el valle del Mantaro se han establecido más de 135 mil hectáreas pero a la fecha existen poco más de 13 mil 500 hectáreas en producción”.

Es decir, un 10 % de prendimientos. Los factores para esa alta mortandad, son la calidad del suelo, el largo periodo de estiaje (de abril a diciembre), la calidad de la planta y los daños mecánicos de animales y niños, precisó Zanabria.

Quinuales instalados con pañales reutilizados, dos años de edad.

Por eso, explicó, ahora el INIA lleva a las comunidades plantones con un año de crecimiento para su instalación en campo definitivo, pues a esa edad las pantas soportan las condiciones adversas del clima.

En el campo demostrativo del INIA, hay plantas de eucalipto, pino y quinual (de Huancavelica, Yauyos y Huancayo), con 10, 6 y dos años de prendimiento.