Los agricultores de la región Junín dejarán de sembrar este año 9,659 hectáreas en relación a la campaña anterior, es decir, un 11 % menos de extensión agraria, debido a la crisis en el sector, causada por los altos precios de la úrea y la ineficacia del gobierno en la inversión pública dirigida al campo.
La mayor pérdida de área cultivada será en la papa, que descenderá -18.5 %, seguido por el maíz choclo (-20 %) y el olluco (-32.3 %), haciendo un total entre estos cultivos, una pérdida de 7,411 hectáreas, estimó la Sociedad de Comercio Exterior (ComexPerú), en un informe basado en la intensión de siembra en la región Junín.
En el valle del Mantaro, estos cultivos se siembran, generalmene entre agosto y diciembre. En la campaña 2021-2022, la región Junín sembró 26,497 hectáreas de papa. Ahora, en la campaña 2022-2023, será de 21,595 hectáreas. Es decir, 4,902 hectáreas menos.
El maíz choclo bajará de 7,939 hectáreas sembradas a 6,350 hectáreas. La reducción de áreas sembradas se dará también en otros cultivos, como la quinua, el maíz amarillo duro, la cebada en grano y el olluco, como lo muestra el siguiente cuadro.

Alto precio de los fertilizantes
El incremento del precio en los fertilizantes en hasta 170 %, es una de las causas para la reducción en la intensión de siembra agrícola para la campaña 2022-2023.
Comex ha registrado un incremento de 150.7 % en el precio de una tonelada de úrea agrícola, siendo uno de los más exhorbitantes en el valle del Mantaro. El precio del cloruro de potasio se incrementó en 170.2 % y el del nitrato de amonio, en 164.5 %.
Precios que agravan los problemas el sector agrario, más con la incapacidad del gobierno en comprar internacionalmente la úrea.

Proyectos de riego sin ejecución
Otro elemento que explica la menor expectativa de siembra de los agricultores, es que los proyectos de inversión pública en la región tienen una ejecución muy baja.
El 47.8% del presupuesto para inversión pública en agricultura corresponde a riego, apunta Comex. Pero, dicha inversión entre enero y agosto de 2022, solo cuenta con un porcentaje de ejecución de 32.1 %.
Proyectos clave, como el Afianzamiento Hídrico del Río Shullcas, que irrigaría 200 mil hectáreas de terreno agrario, y que demanda una inversión estimada de S/ 52.2 millones, está paralizado desde el 2018.