¡A oscuras! Policías usan velas para atender en comisaría de Colcabamba tras corte de luz

La comisaría quedó sin electricidad este martes y los agentes tuvieron que utilizar velas para atender a los pobladores. El corte se produjo, según una denuncia ciudadana, por recibos pendientes de pago, en un distrito conocido como la “Capital Energética del Perú”.
¡A oscuras! Policías usan velas para atender en comisaría de Colcabamba tras corte de luz por deuda.
Jhefryn Sedano
Jhefryn Sedano
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La comisaría de Colcabamba, en la provincia de Tayacaja, Huancavelica, se encuentra sin electricidad desde este martes. Ante esta situación, los policías estarían atendiendo a la población con velas para iluminar los ambientes.

El problema fue advertido por un ciudadano que acudió a la dependencia policial para presentar una denuncia. Sin embargo, debido a la falta de energía, los agentes no pudieron registrar el caso en el sistema policial y tuvieron que recibir la denuncia de forma manuscrita.

El poblador grabó imágenes del interior de la comisaría, que actualmente funciona en el auditorio de la Municipalidad de Colcabamba. En el video se observa que los ambientes están prácticamente a oscuras y que algunas velas son utilizadas para iluminar el lugar.

“¿Cómo es posible que en la Capital Energética del Perú la comisaría no tenga luz?”, cuestionó el ciudadano. También señaló que conversó con los policías y conoció las dificultades que enfrentan para atender a las personas que llegan a presentar sus denuncias.

Según otra denuncia ciudadana, la empresa Electrocentro habría suspendido el servicio por recibos pendientes de pago correspondientes a los últimos cuatro meses. La deuda, de acuerdo con esta versión, bordearía los S/2 mil.

La falta de electricidad también estaría complicando otras tareas de los agentes. Los pobladores señalaron que los policías no tendrían dónde cargar sus teléfonos celulares y que afrontan dificultades para utilizar los equipos y sistemas necesarios para registrar las denuncias.

Sin respuesta oficial

Este medio intentó comunicarse con un jefe policial de Pichari, en Cusco, jurisdicción de la que depende administrativamente la comisaría de Colcabamba, para conocer las razones por las que se habría dejado de pagar el servicio eléctrico y cuándo se restablecerá el suministro. Hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta.

La situación genera preocupación entre los pobladores, ya que la comisaría es el lugar al que acuden cuando necesitan presentar una denuncia o solicitar auxilio policial.

Una comisaría en condiciones precarias

El corte de electricidad se suma a las condiciones precarias en las que funciona la dependencia policial. El local principal de la comisaría permanece inhabitable desde hace aproximadamente ocho años, según antecedentes recogidos por la Contraloría.

Por este motivo, la atención policial se realiza actualmente en el auditorio de la Municipalidad de Colcabamba. Sin embargo, el traslado no habría solucionado los problemas de infraestructura y funcionamiento que enfrenta la dependencia.

Un informe de la Contraloría publicado en 2025 también advirtió deficiencias en la infraestructura policial. El documento señala que algunos locales presentan condiciones que afectan su funcionamiento y que persisten problemas en la ejecución de inversiones destinadas a mejorar estos establecimientos.

El local propio de la comisaría de Colcabamba permanece inhabitable desde hace ocho años. Desde entonces, la infraestructura sigue abandonada y no se ha movido un solo ladrillo para su reconstrucción.

Caso Colcabamba

La situación ocurre, además, en un momento sensible para el distrito. En los últimos meses, Colcabamba estuvo en el centro de la atención nacional por la muerte de cinco jóvenes durante una intervención, un caso que continúa bajo investigación y que involucra a miembros del Ejército.

Mientras ese proceso sigue su curso, los pobladores afrontan ahora otro problema relacionado con el servicio de seguridad: una comisaría que funciona en condiciones precarias, policías que deben atender con velas y ciudadanos que, ante la imposibilidad de utilizar el sistema informático, terminan dejando sus denuncias por escrito.