El incendio que destruyó vehículos almacenados en el complejo policial Alipio Ponce Vásquez, en Incho, El Tambo, se habría originado en una zona donde minutos antes trabajaban efectivos de la propia Policía Nacional. Así lo señala un acta de ocurrencia elaborada por la Divincri Huancayo.
Según el acta al que tuvo acceso Huanca York Times, alrededor de las 10:50 de la mañana, cinco efectivos de la Policía Canina realizaban “trabajos diversos” en un área asignada a la Divincri. El policía encargado de custodiar los vehículos declaró que no sabía qué labores hacían ni quién había ordenado su presencia en ese lugar. Indicó que el grupo estaba a cargo del suboficial superior José Elguera Tovar.
Cerca de las 3 de la tarde, el custodio notó que salía humo justo del sector donde habían trabajado los policías. Poco después aparecieron las llamas, que avanzaron rápido hacia los vehículos bajo resguardo.
El acta no afirma que los efectivos hayan provocado el incendio a propósito, ni establece todavía la causa del siniestro. Pero deja registrada una secuencia que los investigadores tendrán que aclarar: los agentes pasaron varias horas trabajando en el lugar y el fuego apareció después, en ese mismo sector.
El fuego llegó hasta vehículos con químicos
La emergencia se complicó porque algunos vehículos incautados por la Policía Antidrogas contenían insumos químicos y productos fiscalizados (IQFP).
El acta indica que las llamas alcanzaron rápido esos vehículos y provocaron explosiones y humo negro. Ante el peligro, el encargado de la custodia ordenó evacuar la caseta policial mientras llegaban los bomberos.
Durante la emergencia, los policías trataron de sacar los vehículos que todavía podían alejarse del fuego. Varios llevaban tiempo inmovilizados y tenían las baterías malogradas. En otros casos, el calor habría impedido usar las llaves. Por eso el personal policial rompió las lunas de algunos vehículos para entrar y moverlos.
Retiraron 293 bidones
Uno de los datos más relevantes del acta es que durante la emergencia se retiraron 293 bidones de insumos químicos fiscalizados, que podrían ser de acetona.
El documento precisa que el personal policial no sabía qué contenían los recipientes. Los bidones fueron entregados a efectivos del Área Antidrogas, al mando de un capitán de apellido Durán, para ponerlos a buen recaudo.
La presencia de estos productos elevó el riesgo de la emergencia, pues estaban dentro de vehículos que ya ardían.
Los bomberos tuvieron problemas para entrar
El acta también registra otro punto que deberá explicarse. El ingreso de los bomberos al complejo policial se retrasó porque el portón de acceso estaba soldado.
Ante la emergencia, la encargada de la custodia ordenó romper las soldaduras para dejar pasar a los camiones de bomberos.
Mientras las llamas avanzaban, el personal policial siguió sacando otras unidades para evitar que el fuego llegara a más vehículos y a los insumos químicos que quedaban dentro.
El incendio seguía sin control
A las 10:50 de la noche, cuando terminó de redactarse el acta, el fuego todavía no estaba controlado por completo.
El documento señala que seguían ardiendo varios vehículos con insumos químicos fiscalizados, y que la falta de alumbrado en la zona impedía entrar al área afectada para verificar cuántos vehículos habían sufrido daños.
La zona fue acordonada y se informó del hecho al representante del Ministerio Público de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huancayo.
La causa del incendio deberá determinarse con las pericias correspondientes. Sin embargo, la propia documentación policial ubica los trabajos de la Policía Canina, realizados justo antes de que empezara el fuego, como uno de los puntos que la investigación deberá esclarecer.

