Un oficial de la Policía Nacional del Perú que montaba operativos contra delincuentes terminó montando un escándalo en plena vía pública, al punto de que sus propios colegas tuvieron que intervenirlo. Se trata del mayor PNP Ronald José Chávez Rodríguez, jefe del Grupo Especial Contra el Crimen Organizado (Grecc) de Huancayo, conocido por liderar la captura de la banda ‘Los Tecnológicos del Mantaro’. Sin embargo, esta vez enfrenta una denuncia por una presunta agresión contra una mujer en la calle.
La agresión
Según testigos, todo comenzó cuando Chávez compartía bebidas alcohólicas con otros policías en una discoteca ubicada en la cuadra 4 del jirón Leandra Torres, cerca del parque Túpac Amaru. Eran más de la 1:00 de la madrugada de este domingo 17 de mayo cuando la joven llegó al local para buscarlo y evitar que condujera en estado de ebriedad.
Al salir del establecimiento, la mujer intentó quitarle las llaves de su camioneta Volkswagen ploma para impedir que manejara y pudiera provocar un accidente. Fue entonces cuando, de acuerdo con los testimonios recogidos por Huanca York Times, el oficial reaccionó de manera violenta.
La primera agresión habría ocurrido cerca de la iglesia de Pichcus, en la intersección de los jirones Abancay y Francisco Solano. Testigos aseguran que Chávez golpeó a la joven y la jaló del cabello hasta tumbarle al suelo sin intención de detenerse.
Minutos después, un segundo episodio fue registrado por otro ciudadano en la intersección de la avenida Centenario con el jirón Leandra Torres, a una cuadra del primer punto. En las imágenes se observa al oficial discutiendo airadamente con la mujer, vestida con un saco claro, mientras la empuja y le jala el cabello.
Alarmados por la escena, vecinos de la zona alertaron a la Policía. Poco después llegó un patrullero de la comisaría de Huancayo.
Según los testigos, Chávez intentó escapar en su vehículo, pero fue perseguido por el patrullero durante unas cuadras hasta ser intervenido. El vehículo policial le cerró el pase.
Tanto el oficial como la mujer fueron subidos al patrullero; sin embargo, nunca llegaron a la comisaría. Fuentes consultadas señalan que la presunta víctima habría desistido de presentar una denuncia por temor. Además, para dejar constancia de ello, los policías le habrían pedido grabar un audio antes de que descendiera del patrullero.
Pese a la gravedad de la denuncia y a que condujo en estado de ebriedad de forma temeraria, Chávez quedó en libertad. Cabe señalar que el oficial trabajó en esa misma comisaría como jefe de la Seincri durante el 2024.
Antecedentes
El Sistema de Denuncias Policiales (Sidpol) revela que no sería la primera vez que el oficial afronta hechos similares.
En 2014, cuando laboraba en Lima, protagonizó un choque por alcance mientras conducía una motocicleta. Tras el accidente, se confirmó que presentaba aliento alcohólico. Tanto él como su acompañante resultaron heridos.
En octubre de 2019, cuando integraba la Diviac, atropelló a un peatón presuntamente en estado de ebriedad y, además, no presentó los documentos del vehículo. El hecho ocurrió en Ica.
Ambos casos quedaron registrados en el sistema policial.
Investigación
Actualmente, el mayor Chávez también es investigado por la fiscalía penal de Huancayo desde enero de 2025. Según las pesquisas, habría presionado a suboficiales de la Seincri Huancayo para favorecer a una falsa abogada.
En este caso también aparece mencionado el entonces comisario de Huancayo, comandante PNP Frank Muñoz Jiménez.
Preguntas
Contado así el hecho, ¿era correcto liberar de inmediato a un ciudadano, y más aún a un policía, señalado de agredir a una mujer únicamente sobre la base de un audio grabado frente a su presunto agresor? ¿No constituye esto un vergonzoso blindaje por parte de sus propios colegas de la comisaría? ¿No deberían responder quienes permitieron que se retirara sin mayores diligencias? Y la pregunta más preocupante: ¿hasta cuándo un solo oficial seguirá enlodando la imagen de toda la Policía Nacional?


