Cianuro mató a más de 2 millones de truchas en Pariahuanca, según peritaje de la PNP

La mortandad que arrasó con siete piscigranjas en la cuenca del río Yuracyacu habría sido causada por una sustancia altamente tóxica vinculada a procesos mineros, según el informe policial.
Más de 2 millones de truchas murieron envenenadas por cianuro en Pariahuanca.
Jhefryn Sedano
Jhefryn Sedano
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No fue un accidente natural ni una enfermedad. La muerte masiva registrada la madrugada del 27 de abril, que colapsó las piscigranjas de la cuenca del río Yuracyacu, fue un caso de envenenamiento. Un informe de la Policía Nacional del Perú confirmó que la sustancia que causó la muerte de más de 2 millones de truchas fue el ácido cianhídrico, un químico usado en la extracción de minerales y que ahora tiene en alerta a la población de Pariahuanca.

El Informe Pericial Químico-Toxicológico N.° 9802-9815/2026, elaborado por la Dirección de Criminalística de Junín y entregado a la Municipalidad de Pariahuanca el 9 de mayo, detectó cianuro en las 12 muestras analizadas: seis de órganos de trucha y seis de agua de los pozos de crianza. También descartó la presencia de otros tóxicos como pesticidas o raticidas.

La prueba

Los especialistas de la Policía analizaron muestras recogidas el mismo día del desastre, bajo cadena de custodia. Se evaluaron peces y agua de varias piscigranjas de la zona, y en todas se confirmó la presencia de cianuro mediante pruebas de laboratorio.

El informe señala que este tipo de intoxicación ocurre por la liberación de ácido cianhídrico, una sustancia altamente tóxica que afecta directamente al sistema nervioso.

La alerta

Con estos resultados, la Municipalidad de Pariahuanca emitió medidas urgentes: suspender el uso del agua del río para consumo y riego, no consumir peces de las zonas afectadas, detener la actividad de piscicultura hasta nuevo aviso y mantener al ganado alejado de las fuentes de agua contaminadas.

La situación es grave. No solo se perdió una gran producción de truchas, sino que también existe un riesgo sanitario para las familias de las comunidades cercanas.

La pista

Desde el inicio de la emergencia, la atención se centró en la unidad minera Oro Negro, una pequeña operación minera registrada en el REINFO que trabaja en la parte alta de la cuenca del río Yuracyacu.

Durante las inspecciones, el OEFA, la FEMA, la Policía Nacional del Perú – Medio Ambiente, la Autoridad Local del Agua (ALA) Mantaro y la Dirección Regional de Energía y Minas (DREM) Junín revisaron la zona. Allí identificaron afloramientos de agua provenientes de bofedales que atraviesan el área de la concesión minera y descienden hacia el río.

La ALA Mantaro tomó muestras adicionales que serán analizadas en un laboratorio acreditado por INACAL. Sin embargo, esos resultados aún están pendientes. Por ahora, el peritaje de la Policía sigue siendo la evidencia más sólida, al confirmar la presencia de cianuro en la zona afectada.

Autoridades realizaron diligencia en la unidad minera Oro Negro y tomaron muestras de agua en la cuenca del río Yuracyacu.

Lo que sigue

Mientras tanto, los piscicultores han perdido toda su producción, que ya estaba lista para la venta. También enfrentan la imposibilidad de retomar sus actividades hasta que la cuenca sea descontaminada.

La tragedia en Pariahuanca ya tiene una causa identificada en términos químicos. Ahora falta determinar quién liberó el cianuro en el río Yuracyacu y asegurar que el caso no quede sin responsables.