El abogado de las víctimas del caso Colcabamba, Antony Crespo, afirmó que la intervención militar que dejó cinco muertos y tres sobrevivientes no fue un enfrentamiento armado, sino un uso letal de la fuerza contra civiles desarmados. “Acá ha habido un ataque unilateral por parte del Ejército hacia ocho civiles”, declaró a Huanca York Times, con lo cual descarta, al menos para la defensa, la versión oficial de un supuesto fuego cruzado.
El letrado sostuvo que no existe evidencia que respalde la hipótesis de un enfrentamiento. “No se ha encontrado ni una sola arma. ¿Cómo puedes disparar si no tienes armas?”, cuestionó y remarcó que, tras varios días de diligencias, no se ha hallado armamento que haya estado en poder de los ocupantes de la camioneta.
Aunque en un último peritaje los investigadores hallaron casquillos de armas de fuego menores, el abogado Crespo considera que podrían tratarse también de restos de las propias balas disparadas por los fusiles de los milotaers. Pero lo importante es que no se han encontrado armas por parte de los civiles. Eso es lo que tiene que quedar claro en esta investigación desde el primer día”, argumentó.
Vehículo sin lacrar y sin custodia policial
En esa línea, puso en duda el hallazgo de rastros de cocaína en el timón del vehículo y adherencias de marihuana en la guantera del vehículo. “Solo se ha encontrado adherencia en el timón del vehículo; se vio la presencia de unas partículas blanquecinas, al parecer alcaloide”, confirmó el abogado.
Pero, según explicó, la pericia carece de fiabilidad debido a graves fallas en la cadena de custodia, pues detalló que la camioneta permaneció aproximadamente dos días sin resguardo policial, y “cualquier persona pudo haberse acercado”, afirmó. Añadió que la unidad recién fue lacrada al llegar a la comisaría, la tarde del segundo día después de ocurridos los luctuosos hechos. A su criterio, ello abre la posibilidad de contaminación o manipulación de la evidencia. “Considero que ha habido una contaminación, una manipulación por terceras personas”, sostuvo.
Crespo también cuestionó la coherencia de los resultados periciales, al indicar que los ocupantes del vehículo dieron negativo en las pruebas de contacto con drogas. “¿Cómo es que la persona que ha tenido contacto con el timón ha salido negativo y luego de cinco días encuentran rastros?”, preguntó.
Presionados a incriminarse
El punto más grave de la denuncia apunta a lo ocurrido tras la intervención militar. Según el abogado, los sobrevivientes habrían sido presionados para incriminarse. “Me taparon con un papel de metal y me rociaron con cartuchos de bala, querían obligarme a decir que habíamos transportado droga”, relató, citando el testimonio de uno de los jóvenes heridos.
Asimismo, indicó que el sobreviviente de 19 años, Ricardo Jampier Acuña Quispe, habría sido coaccionado para grabar un primer video en el cual admite que se dedicaba a trasladar droga. “Disparaban al costado de su oído para que él declare”, señaló, precisando que dicha grabación se realizó sin presencia de fiscal ni abogado.
Para la defensa, estos elementos refuerzan la tesis de que no existió enfrentamiento, sino una intervención injustificada seguida de intentos por sostener una versión distinta de los hechos. “De ninguna manera acá ha habido fuego cruzado”, insistió.
En el plano legal, el caso fue trasladado a una fiscalía de Derechos Humanos que investiga como homicidio calificado. La defensa no descarta solicitar prisión preventiva contra los militares involucrados una vez que se cuente con resultados de pericias clave como la absorción atómica.


