“Los divinos gazapos del alcalde de Lima”

"Es increíble que un alcalde de la ciudad más grande e importante del Perú, como es Lima, diga estupideces y en vez de tomar acciones para aliviar los efectos devastadores que podría acarrear el ciclón Yaku, llame a encomendarse a Dios"
jpc
Jorge Ponce
Jorge Ponce
Periodista
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En el 2010, el periodista y entonces director del Diario 16, Juan Carlos Tafur, acuñó esa frase que dice la Derecha Bruta y Achorada (DBA) en medio de la polémica y el debate entre los sectores de izquierda y la derecha peruana.

Esto trae a colación las infelices declaraciones dadas recientemente por el ultraderechista alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, respecto al ciclón Yaku y las intempestivas lluvias que vienen cayendo en Lima, la ciudad capital.
Qué es lo que dijo el alcalde ‘Porky’: “Pedí cadenas de oración para que este fenómeno no llegue a las costas peruanas y gracias a esta acción se está alejando hacia el oeste”. Asimismo, “aconsejo a todos los peruanos que se queden en sus casas y cuiden a sus hijos”.

Es increíble que un alcalde de la ciudad más grande e importante del Perú diga estas estupideces. Por cierto, que los gazapos de López Aliaga provocaron risas en algunos y estupor en otros. Pues en vez de tomar acciones firmes para aliviar los efectos devastadores que podría acarrear el ciclón Yaku, como producto del cambio climático que rebota en todo el Mundo, López Aliaga llama a encomendarse a Dios, como si el Divino Hacedor fuera el que nos mandara estos fenómenos en son de castigo.

Será por eso seguramente que el alcalde de Lima hasta hoy no paga sus deudas a la Sunat, y permanece orando indefinidamente para que esas deudas desaparezcan por acto divino.

En vez de ayudar y alentar a que la gente pueda trabajar o llegar a sus centros de labores, porque si ese día no trabaja y tampoco come, López Aliaga llama a la población a quedarse en sus casas y no salir. ‘Porky’ no recuerda cómo, por ejemplo, durante la pandemia la gente tuvo que verse obligado a salir a las calles para laborar y no morirse de hambre.

En consecuencia ese zambenito de la “derecha bruta y achorada” le calza muy bien a Rafael López Aliaga. Sin embargo, nada de esto valió para impedir que el pueblo limeño lo elija como su alcalde hasta el 2026. “Dios nos coja confesados” ante un alcalde como éste.