El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) aprobó el cierre definitivo de la unidad minera Corihuarmi y descartó la continuidad de las operaciones que la empresa Minera IRL S.A., titular de la operación, buscaba prolongar hasta el 2032, poniendo fin a uno de los proyectos auríferos más importantes de la sierra central, ubicado en los distritos de Chongos Alto (Junín) y Huantán (Lima provincias).
Los documentos del expediente de la Tercera Actualización del Plan de Cierre de Minas muestran que la empresa sustentó la ampliación de la vida útil de la operación en la existencia de nuevas reservas de oro y en las condiciones favorables del mercado con la subida de su precio internacional. Sin embargo, la Dirección General de Asuntos Ambientales Mineros (DGAAM) concluyó que la unidad minera debía adecuarse al régimen de cierre previsto para Corihuarmi y aprobó el inicio de las actividades de cierre final mediante la Resolución Directoral 163-2025-MINEM/DGAAM.
La decisión obliga a la empresa a ejecutar un proceso de rehabilitación ambiental valorizado en US$ 6,718,286.34, monto que incluye las labores de cierre final y el monitoreo posterior de los componentes mineros para garantizar su estabilidad física, química e hidrológica.
Riesgos ambientales
El expediente técnico identifica además riesgos ambientales que deberán ser controlados en los próximos años. Los estudios realizados en los tajos Diana y Cayhua Norte determinaron un potencial moderado a alto de generación de drenaje ácido de roca debido a la presencia de minerales sulfurados, mientras que los ensayos efectuados en el tajo Laura confirmaron que determinados materiales podrían liberar arsénico y hierro bajo ciertas condiciones.
El plan de cierre comprende la intervención de tajos abiertos, pads de lixiviación, depósitos de desmonte, pozas de almacenamiento, sistemas de drenaje, plantas de procesos, instalaciones de tratamiento de aguas, almacenes de reactivos y otras infraestructuras construidas durante cerca de 20 años de explotación aurífera en la zona altoandina de Huancayo.
Cuestionamientos comunales
En medio de este proceso, persisten cuestionamientos desde la Comunidad Campesina de Palaco, pues sostiene que la empresa no ha resuelto adecuadamente los impactos ambientales denunciados por los comuneros y afirma que existen preocupaciones sobre el estado de los cuerpos de agua cercanos a la operación minera, como la laguna Coyllorcocha y el río La Virgen, que fueron objetos de supervisión ambiental que resultaron en la aplicación de multas a la minera, en varias oportunidades.
Dirigentes comunales también expresaron la sospecha de que futuros proyectos vinculados a la explotación de cobre puedan buscar desarrollarse en la zona mediante modificaciones administrativas, una posibilidad que hasta el momento no figura en la resolución de cierre.
Empresa comunica cierre
La gerencia de Minera IRL formalizó el cese de operaciones mediante una carta remitida el 16 de mayo de 2026 a la Comunidad Campesina de Palaco, con la que comunicó el inicio de la ejecución del cierre final de Corihuarmi, que debe culminar en el 2028.
Esta mina de oro, Corihuarmi, comenzó a operar en 2008 y, a lo largo de su actividad, protagonizó conflictos por reclamos por contaminación ambiental con las comunidades de Chongoa Alto y, en menor medida, con la comunidad de Atcas, en el lado de Lima, a la cual considera de su influencia directa.


