Policía enfrentará 7 meses de prisión preventiva y Fiscalía pide cadena perpetua por feminicidio

Juan Cóndor Jayo es investigado por el feminicidio de María Fernanda Jurado Ontón (24). La Fiscalía sostiene que existen graves elementos de convicción y pide cadena perpetua al considerar que en el caso concurren agravantes.
Fiscalía pide cadena perpetua por feminicidio y juez dicta 9 meses de prisión preventiva.
Jhefryn Sedano
Jhefryn Sedano
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El suboficial se quedó callado, pero las pruebas hablan por él

El suboficial PNP Juan Jonel Cóndor Jayo no dijo una palabra durante el proceso. Aun así, las pruebas lo señalan directamente. El juez le dictó siete meses de prisión preventiva, por debajo de los nueve que pidió la Fiscalía, mientras se investiga el presunto feminicidio de la universitaria María Fernanda Jurado Ontón, de 24 años. La decisión se tomó este domingo, tras la audiencia donde el Ministerio Público sustentó su pedido.

El Ministerio Público no se quedó ahí. Si Cóndor Jayo resulta responsable, pedirá que lo condenen a cadena perpetua por feminicidio.

Según la investigación, María Fernanda y Cóndor Jayo eran pareja desde 2025. En marzo de este año, ella habría intentado terminar la relación por los celos y las agresiones que, según la Fiscalía, él ejercía contra ella. Pero volvieron después de que él insistiera y, presuntamente, amenazara con quitarse la vida.

La noche del disparo

La noche del 12 de agosto, María Fernanda fue a la habitación del policía. Ahí él sacó su arma de fuego. Ella habría intentado cubrirse el rostro con las manos. La bala le atravesó primero el dedo meñique de la mano izquierda y luego entró por el lado izquierdo de la frente.

La joven sufrió una lesión cerebral grave, fractura de cráneo y un traumatismo encéfalo craneano severo. La llevaron al hospital Daniel Alcides Carrión de Huancayo, donde murió en la madrugada del 13 de agosto.

La Fiscalía presentó varias pericias que complican al investigado. La prueba de residuos de disparo dio positivo para plomo, antimonio y bario en las manos de Cóndor Jayo y en una casaca Columbia que llevaba puesta. Para el Ministerio Público, esto lo vincula directamente con el disparo.

También encontraron sangre humana del grupo O en su casaca y en sus zapatos. Ese es el mismo grupo sanguíneo de María Fernanda.

La pericia balística indica que la bala pasó primero por el dedo meñique de la víctima y terminó en su cabeza. El disparo que le dio en el dedo se hizo a menos de 50 centímetros de distancia.

Se llevó el celular de la víctima

Según la Fiscalía, después de disparar, Cóndor Jayo huyó de la vivienda. Se llevó el arma, las municiones, los casquillos y el celular de María Fernanda.

Al día siguiente no fue a su unidad policial. Estuvo desaparecido hasta el 15 de agosto, cuando se presentó en la Divincri de Huancayo, luego de que dictaran una orden de detención preliminar en su contra. Durante su detención, decidió guardar silencio.

Los testimonios que lo complican

La Fiscalía también incluyó declaraciones de familiares de ambos lados.

El padre del investigado, Nobak Cóndor Basurto, contó que su hijo llegó a su casa en Huayucachi cerca de las 12:30 de la madrugada del 13 de agosto y le dijo: “Papá, la cagué, la cagué”. También dijo que su hijo le había comentado antes que tenía una pistola.

La madre del investigado, Aydee Jayo Alvarado, declaró que vio a la pareja discutir durante la fiesta y que después escuchó un ruido fuerte en la vivienda. Cuando entró al cuarto, encontró a María Fernanda herida y ensangrentada. Su hijo ya no estaba.

La madre de la víctima, Paulina Ontón Zapata, contó que su hija le había hablado de los celos, las agresiones y las amenazas de suicidio que el policía usaba para que no terminara la relación.

Por qué la Fiscalía pide cadena perpetua

Para pedir la prisión preventiva, la Fiscalía argumentó que hay pruebas contundentes contra Cóndor Jayo y que existe riesgo de que huya o entorpezca la investigación.

El pedido fiscal también sostiene que el caso tiene tres agravantes que elevan la pena a cadena perpetua. Primero, invoca el artículo 108-B, numeral 4, del Código Penal, que habla de discriminación por condición de mujer. La Fiscalía sostiene que el crimen ocurrió en un contexto de violencia de género, donde el imputado controlaba y dominaba a la víctima, y ella no podía cuestionarlo ni dejarlo sin sufrir represalias.

Segundo, alega alevosía o gran crueldad. El argumento es que el disparo se hizo a corta distancia, contra una mujer que se cubría el rostro con las manos, y que después la dejaron sin ayuda.

Tercero, invoca el numeral 9, que agrava la pena si el agresor actuó en estado de ebriedad o bajo el efecto de drogas. El peritaje toxicológico confirmó que el imputado tenía cannabinoides (marihuana) en el cuerpo. 

El abogado de la familia de la víctima, Dennis Zanabria, consideró razonable la medida de siete meses de prisión preventiva. Según explicó, ya no quedan muchas diligencias pendientes antes de pasar a juicio oral.

La defensa de Cóndor Jayo apeló la medida de prisión preventiva de siete meses dictada en su contra, alegando que el caso configuraría homicidio simple por emoción violenta, no feminicidio.