Mundo globalizado condiciona precios de los combustibles

El encarecimiento del petróleo y los conflictos internacionales vuelven a golpear el precio de los combustibles en el Perú. La dependencia de las importaciones deja al país expuesto a la volatilidad del mercado global.
El subsidio anunciado por el gobierno no soluciona el encarecimiento de los combustibles.
Jorge Ponce
Jorge Ponce
Periodista
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El alza de los combustibles ha provocado una reacción de vastos sectores del pueblo, especialmente de los transportistas, tanto de carga como de pasajeros. Marchas y paros sacudieron al país en los últimos días.

El Gobierno ha respondido anunciando que subsidiará el combustible entre un 15% y un 20% de manera temporal y por tres meses. Un subsidio podría reducir el impacto inmediato del alza del combustible sobre los transportistas, pero por su carácter temporal no soluciona nuestra precaria exposición a los cambios del mercado internacional.

El diésel, principal combustible utilizado por el transporte de carga y parte del transporte público, se comercializa en Lima en un rango aproximado de S/22,42 a S/26,79 por galón, mientras que el gasohol regular oscila entre S/17,99 y S/21,49.

Sin embargo, en las regiones el alza es mayor, debido a los costos de transporte y distribución. Incluso, el GLP y el GNV también presentan variaciones, según la zona del país.

 
“Una medida para evitar que nuestro país siga siendo inerme frente al alza de los combustibles es acelerar la masificación del gas natural, debido a que el precio del gas de Camisea presenta mayor estabilidad”

 

El Perú es uno de los países que más depende del petróleo importado. El 70% del diésel que consumimos proviene del exterior. El encarecimiento del combustible que utiliza el transporte de carga y de pasajeros eleva el precio de los pasajes, alimentos y productos de primera necesidad.

Los especialistas sostienen que el alza del petróleo está íntimamente relacionada con la volatilidad del precio de los derivados, como el diésel y la gasolina. Esto porque las refinerías en el mundo no se abastecen para refinar petróleo, producto de las guerras que se vienen desarrollando en el Medio Oriente (EE. UU. contra Irán y, de otro lado, Rusia contra Ucrania).

Y como si esto no fuera suficiente, también se han elevado los costos del transporte marítimo a nivel global (el estrecho de Ormuz se halla bloqueado).

Mientras continúen los conflictos entre Rusia y Ucrania y entre Estados Unidos e Irán, el mercado mundial del diésel se enfrenta a una creciente escasez y a una fuerte presión sobre los precios.

Los entendidos en la materia sostienen que una medida para evitar que nuestro país siga siendo inerme frente al alza de los combustibles es acelerar la masificación del gas natural, debido a que el precio del gas de Camisea presenta mayor estabilidad. Otra medida es recuperar la capacidad operativa de Petroperú, pues la refinería de Talara estaría operando alrededor del 50% de su capacidad instalada.