Cuando lo escuché por la radio, francamente, no podía creerlo. Un púber, un escolar de 13 años, todavía del colegio Santa Isabel, había sido asesinado con arma blanca por otros alumnos, aparentemente, del mismo plantel.
Tras atacarlo a golpes, le asestaron una puñalada en el pecho. El menor murió en el hospital Carrión. La reyerta sucedió entre la Av. Ferrocarril y el jirón Arica, Cercado de Huancayo.
Ni la Policía Nacional, ni el Serenazgo rondaban por allí. Lo más censurable fue que, cuando los transeúntes los llamaron, tampoco se hicieron presentes. Una rápida acción, tal vez, pudo haberle salvado la vida al escolar.
Más allá del mencionado crimen, este hecho de sangre no es más que el reflejo de una sociedad enferma como la nuestra. Un tejido social que se halla desde hace mucho tiempo en estado de descomposición.
Nos hemos convertido en un país donde la vida no vale nada. A diario matan gente en diversos lugares del país. Crímenes por asalto y extorsión, feminicidios, peleas callejeras entre ebrios que terminan en muertes.
Escenas macabras que son “pan de cada día”. Ya nos hemos acostumbrado impávidos, sin turbarnos ni importarnos un bledo, a escuchar y ver estos terribles actos.
Sin embargo, las estadísticas demuestran que el problema de la delincuencia en el Perú no lo generan los adolescentes, sino los adultos. Solo 1 de cada 100 personas denunciadas por cometer delitos tiene menos de 18 años.
La criminología menciona cinco factores de riesgo, en los cuales se enmarcan como causas de la delincuencia juvenil, como son:
1. Factores sociales y económicos.
2. Factores familiares,
3. Factores escolares
4. Factores individuales,
5. Factores de la relación con iguales.
En el caso que nos anima, desmenuzamos solo tres de ellos. Factores Sociales y Económicos: Bajo nivel económico de la familia y del entorno. Vivir en barrios con alto índice de pobreza o delincuencia. Altos niveles de desempleo en el entorno. Progenitores desempleados o con escasos recursos.
Factores Familiares: Ausencia de reglas y control por parte de los padres. Trastornos desarrollados en la infancia. Conflictos familiares y violencia intrafamiliar. Comportamiento delictivo de los padres. Maltrato infantil. Convivir con personas diferentes a los padres (con los abuelos o familia extensa, en instituciones, etc). Consumo de drogas por parte de los progenitores. Disparidad de criterios educativos de los padres.
Factores Escolares: Fracaso escolar. Dificultades de aprendizaje, ausentismo escolar o abandono prematuro. Ausencia de reglas en los centros educativos o carencia de un programa educativo integral.

