En un entorno empresarial cada vez más competitivo, atraer y retener talento representa uno de los principales desafíos para las empresas y emprendimientos. En este contexto, el employer branding se presenta como una estrategia que permite construir y comunicar el atractivo de una organización para captar y fidelizar colaboradores.
Mary Pezúa Vásquez, coordinadora académica del campus Huancayo de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), explica que el concepto va más allá de la construcción de una marca comercial. “El employer branding se debe entender como el conjunto de estrategias que debe aplicar una empresa para formar y mostrar su atractivo, con el objetivo de atraer y retener talentos que sumen a su negocio”, señala.
El colaborador como parte de la estrategia
Para Pezúa, reconocer el valor de las personas dentro de una organización es fundamental para alcanzar los objetivos empresariales. “Debemos ser conscientes de que el grupo humano de una empresa y/o emprendimiento está conformado por personas que tienen un perfil académico, con habilidades blandas, virtudes, ideas creativas y motivaciones”, explica.
En esa línea, destaca la importancia de atraer talento que contribuya al crecimiento del negocio, pero también de generar condiciones que permitan que los colaboradores encuentren valor en su trabajo. “La mejor inversión que un líder puede hacer para su emprendimiento es atraer talento de calidad, darle compromiso, escucha activa y reciprocidad”, afirma.
Entre las acciones que pueden implementar los líderes, la especialista recomienda fortalecer la comunicación interna y explicar a los colaboradores cómo su trabajo contribuye al propósito de la organización. “Iniciar con una comunicación asertiva y de escucha activa. Decir las metas del emprendimiento, la visión y misión y cómo su participación es importante para lograrlo”, señala.
¿Cómo medir el employer branding?
Para conocer el impacto de estas estrategias, Pezúa recomienda recurrir a indicadores objetivos. Entre los indicadores que plantea se encuentra el NPS (Net Promoter Score), aplicado para conocer la disposición de los colaboradores a recomendar la organización como lugar de trabajo. En palabras de la especialista, este indicador permitiría identificar al trabajador como un “Influencer” de la organización.
También considera la participación de los colaboradores en actividades de la empresa, como activaciones, aniversarios o celebraciones, así como la publicación de estas experiencias en sus redes sociales. A ello se suma la evaluación de la calidad, orientada a identificar mejoras en los conocimientos y habilidades de los trabajadores según las características de cada puesto.
Finalmente, Pezúa resalta que la construcción de una buena reputación organizacional comienza desde la gestión de las personas. “Mantener la reputación de la marca y visibilidad del emprendimiento nace del líder y del liderazgo hacia los colaboradores, en nuestras acciones está el cambio de crecimiento y expansión”, concluye.

