Incendios forestales se dispararían con Fenómeno de El Niño, y el 95% queda sin castigo, advierte Serfor

El Serfor alertó que las sequías, el calor extremo y los fuertes vientos asociados al Fenómeno de El Niño crearán las condiciones para una rápida propagación del fuego. Además, recordó que el 98% de los incendios forestales en el país son provocados por actividades humanas.
Incendio forestal registrado en 2019 en el valle del Canipaco, Huancayo. Serfor advierte que el Fenómeno de El Niño aumentará el riesgo de nuevos siniestros en la sierra y selva central.
Adelina R. Castro
Adelina R. Castro
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Los incendios forestales van a aumentar con fuerza este año en la sierra y la selva central del Perú por el Fenómeno de El Niño, y la mayoría de los responsables no recibe ningún castigo. Así lo advirtió el ingeniero forestal Christian Quispe Navarro, de la Unidad Tecnológica de Serfor Sierra Central.

Quispe Navarro contó que en el sur, en Puno y Ayacucho, ya se están viendo estos incendios. El año pasado, por estas mismas fechas, ya había emergencias en la zona central. Este año las lluvias han retrasado un poco el problema, pero el especialista advirtió que en los próximos meses, cuando El Niño llegue con fuerza, los incendios van a aumentar bastante.

¿Por qué El Niño dispara los incendios?

Este fenómeno, al que ya le dicen ‘Súper Niño’, va a traer calor fuerte y casi nada de lluvia en la sierra central, el sur y la selva. En el norte, en cambio, va a llover mucho.

Con la sequía, el pasto y los árboles se secan y se vuelven casi como leña. Sin humedad en la tierra ni en las plantas, una sola chispa puede hacer que el fuego se salga de control. El calor extremo reseca las hojas, las ramas y la maleza, y todo eso termina funcionando como combustible. A esto se suma que la gente sigue haciendo quemas agrícolas.

Serfor dice que el 98% de los incendios forestales los provoca la propia gente, ya sea quemando rastrojos, dejando mal apagadas las fogatas o parrillas cuando van de turismo, tirando botellas de vidrio en el campo, o simplemente por descuido o mala intención. Con todo más seco por El Niño, esas quemas que antes se controlaban ahora se van a salir de las manos con más facilidad, por el viento y el calor.

El llamado a alcaldes y comunidades

Serfor le pidió a los alcaldes que preparen cuanto antes sus planes para enfrentar esta situación. El Gobierno Regional de Junín ya tiene uno, hecho junto con la institución. Quispe Navarro también les pidió a las comunidades campesinas y nativas que no intenten apagar el fuego por su cuenta. “No tienen la preparación, las herramientas ni la ropa adecuada. Ya ha habido muertes por asfixia e inhalación de humo, por favor no arriesguen sus vidas tratando de apagar el fuego”, dijo.

El especialista señaló varios focos de riesgo que dependen de las personas. Los turistas que dejan mal apagadas sus fogatas o parrillas, y que con un poco de viento pueden causar una tragedia. Las botellas de vidrio que la gente deja tiradas, sobre todo en rituales o pagapus, que con el sol funcionan casi como una lupa y prenden fuego. Los agricultores y ganaderos que queman residuos o pastizales, y que muchas veces pierden el control del fuego. Y también la gente que sabe quién provocó un incendio pero no lo denuncia, algo muy común en la sierra y la selva, donde cuando llega la policía nadie sabe nada y no se encuentra al culpable.

Serfor también tiene una herramienta llamada GeoSERFOR, que ayuda a detectar focos de calor antes de que se conviertan en un incendio grande.

Un daño que casi nunca se paga

Los incendios forestales destruyen la flora, la fauna y hasta restos arqueológicos. Secan lagos y lagunas, dañan los sembríos de agua y afectan el ciclo del agua en general. “En unas horas el fuego destruye años de trabajo. Un árbol tarda 10 años en crecer y se quema en minutos”, lamentó Quispe Navarro. También dijo que el país necesita más especialistas, porque apagar un incendio forestal no se parece en nada a apagar un incendio en la ciudad.

El especialista dio un dato que muestra lo grave del problema. El 95.5% de los incendios forestales en el Perú queda impune. La policía suele llegar cuando el responsable ya se fue, y las denuncias terminan archivadas porque no hay sospechosos. Como ejemplo, Quispe Navarro recordó que el año pasado, entre Junín y el resto del país, solo una persona (en Huancavelica) recibió una multa por provocar un incendio forestal.

En el Perú, provocar un incendio forestal es una falta grave según la Ley Forestal y de Fauna Silvestre (Ley N° 29763). Las multas van de 10 a 5,000 UIT, según qué tan grave sea el daño. Eso significa que van desde S/ 56,500 hasta S/ 28’250,000.