Con fraude o sin fraude, quedó demostrado fehacientemente que Keiko Fujimori gobernará el país los próximos cinco años, gracias al voto mayoritario del extranjero.
Pero esa no es la única razón. Existen otros condicionantes que favorecieron el triunfo del fujimorismo y de los cuales hay que sacar las lecciones para el futuro. Aquí las detallamos.
Primero: Durante la campaña electoral, mientras el país vivía debates, marchas, mítines y cierres de campaña, había otro escenario mucho más silencioso, que se desarrollaba en los teléfonos celulares, páginas de Facebook y cuentas que aparentaban ser ciudadanos comunes y corrientes.
Un reportaje hecho por la plataforma digital El Foco sostiene que “una red internacional de perfiles coordinados difundió más de 45 mil publicaciones políticas, movilizando más de 615 mil soles en publicidad digital, impulsando contenidos favorables a Keiko Fujimori y amplificando ataques contra sus adversarios”.
Estos hechos demuestran que una campaña electoral ya no se mide, como antes, por la cantidad de gente que pueda reunirse en calles y plazas. No. Hoy, la disputa está en las redes sociales con el enorme alcance de las publicaciones que se hacen virales. En decir, la plaza pública ha sido reemplazada por el algoritmo.
Entonces la discusión ya no pasa tanto por cuestionar el resultado de las urnas, sino por entender cuánto influyen hoy las estructuras digitales en la orientación de la opinión pública.
Segundo: El actual Congreso del pacto mafioso aprobó reglas electorales interesadas en cómo fragmentar el voto, para facilitar que Keiko pase a la segunda vuelta con solo un 17% de los sufragios.
Tercero: El Congreso, igualmente, se encargó de eliminar a rivales políticos, mediante acusaciones, juicios, sentencias y otras leguleyadas. El caso Vizcarra fue el más elocuente.
Cuarto: La desvergonzada campaña de ataques que desarrollaron los grandes medios de comunicación contra Juntos por el Perú e inclinando la balanza a favor de la candidata Keiko Fujimori.
Quinto: Y como resultado de estas elecciones se ha abierto, también, un debate sociológico y psicológico del porqué los pobres de Lima votaron, abrumadoramente, por Keiko Fujimori. Pero, por su complejidad, esto será motivo de un siguiente comentario.

