Militantes de Juntos por el Perú y diversos colectivos ciudadanos de la región Junín tomaron la histórica Plaza de la Constitución y la sede de la ONPE en Huancayo para denunciar lo que denominaron un “fraude sistemático” que busca desconocer el triunfo presidencial de Roberto Sánchez, a través de maniobras que califican como una amenaza golpista del fujimorismo.
Los oradores en el plantón advirtieron que una extraña modificación legal aprobada por el Congreso meses antes de los comicios de segunda vuelta impidió la digitalización inmediata de las actas en el exterior, permitiendo en cambio el uso de “valijas diplomáticas” físicas que habrían llegado al país de forma apresurada y alterada para beneficiar a la candidata Keiko Fujimori con votos “importados” de Estados Unidos y España.
La indignación de los seguidores de Roberto Sánchez creció tras conocerse que el fujimorismo solicitó la nulidad de más de 700 actas en regiones como Puno y Cusco, hecho que los líderes de Jauja y Chupaca, en la región Junín, señalaron como un intento desesperado por aniquilar el voto del sector más humilde del país que otorgó una ventaja inicial de 87,000 votos al candidato de JP.
Los dirigentes locales informaron que ya organizan comitivas para viajar a la capital y sumarse a la concentración mayor en Lima este fin de semana, pues rechazan la supuesta parcialización de los medios nacionales y advierten que no retrocederán ante posibles acciones de represión contra sus bases sociales, manteniendo el firme reclamo de “el voto no se vende, el voto se defiende”, señalaron.
En contraste, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, sostuvo en Lima que espera con calma los resultados finales del conteo oficial de votos.
Al cierre de esta nota, Keiko Fujimori obtenía el 50.004 % (9’036,046 votos) de los votos válidos y Roberto Sánchez el 49.996 % (9’034,743 votos). Una diferencia de apenas 1,303 votos en favor de la heredera del fujimorismo.

