Músico del huaylarsh que bailó Keiko en Huancayo: ‘No votaré por la señora K, me sentí asaltado’

Joel Romero, músico conocido como “Yoyo”, rechazó el uso de un huaylarsh que interpretó durante años en una actividad de Keiko Fujimori en Huancayo. Dijo sentirse “asaltado” al ver su trabajo ligado al fujimorismo.
El músico Joel Romero rechaza uso de huaylarsh en actividad de Keiko Fujimori.
Jhefryn Sedano
Jhefryn Sedano
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Detrás de los pasos disforzados de huaylarsh de la candidata Keiko Fujimori hay músicos y arreglistas como Joel Romero, conocido artísticamente como ‘Yoyo’. Con más de 25 años detrás de una batería, ha llevado el huaylarsh huanca a escenarios de Europa, Estados Unidos y distintos países de Sudamérica. Es docente, gestor cultural, presidente de una asociación civil sin fines de lucro desde hace 12 años y director del recientemente creado grupo Flor León.

Sin embargo, este lunes, al ver en redes sociales a Keiko Fujimori zapateando en Huancayo con atuendo típico mientras sonaba de fondo un huaylarsh que él interpretó durante años, no sintió orgullo. Dice que se sintió asaltado.

“Me sentí como si hubiera hecho una canción para que la baile Hitler”, declaró Romero en entrevista con Huanca York Times. Además, calificó a la candidata como “alguien que representa el odio, la división y la impunidad”.

“No soy el compositor”

Romero aclara que no es el autor ni el compositor del mix utilizado durante la actividad política. Su participación fue como intérprete ejecutante: percusionista de ese ritmo. “Las melodías no son mías. Lo mío es la ejecución, la interpretación”, explica.

El tema utilizado en el acto, precisa, fue Prometiste Volver, del compositor Ricardo Huaynates. Según Romero, su trabajo en batería y timbales fue clave para darle fuerza bailable a esos temas junto a su anterior agrupación, Surandino, y convertirlos en piezas populares dentro del huaylarsh moderno.

Indignación

Aunque reconoce que legalmente no le correspondía autorizar el uso de la canción, la imagen de Fujimori con fustán, lliclla y sombrero le generó una profunda incomodidad.

“Yo interpreto la danza del huaylarsh, he participado en concursos y llevo ese arraigo con mucho cariño y respeto por nuestra cultura. Y alguien viene, hace la mímica, ¿para qué? Para ganarse unos votos”, afirma indignado.

Romero no oculta su postura política. Se define como antifujimorista desde hace años y asegura que el episodio en Huancayo solo reafirmó su rechazo hacia la lideresa de Fuerza Popular.

“Ha dividido al país y generado odio entre compatriotas”, sostiene.

A través de Facebook, Joel Romero marcó distancia del uso político del huaylarsh en una actividad de Keiko Fujimori en Huancayo.

Afirma que, de haber tenido potestad sobre las canciones utilizadas en el acto, no habría autorizado su uso en campaña.

“No me gustaría que ningún político utilice estas canciones con fines electorales, pero mucho menos Keiko Fujimori, señala.

Aunque no exige retirar el video porque no posee los derechos de autor, deja claro que, de haber dependido de él, habría impedido su utilización.

“Las canciones están libres para todos, pero si hubiera estado en mis manos, definitivamente lo habría evitado”, señala.

Romero también relaciona este episodio con una crítica más amplia al contexto político actual. En declaraciones a Huanca York Times, afirmó que las leyes ‘procrimen’ impulsadas por el Congreso (con mayoría fujimorista) han perjudicado seriamente a la industria musical y cultural. Añade que, en plena temporada electoral, ciertos hechos delictivos dejan de discutirse públicamente de manera estratégica.

Sin tibiezas

Para Romero, el artista no debe mantenerse neutral frente al contexto político.

“No hay espacio para tibiezas”, dice, al recordar el respaldo público que grupos como Los Kjarkas dieron en su momento a Evo Morales.

Finalmente, pide que su postura se entienda como la opinión personal de un músico ligado al huaylarsh y a la cultura andina, que rechaza ver esa identidad convertida en escenografía electoral.

“Cada quien es libre de votar por quien mejor le parezca”, concluye. Pero advierte que, para él, detrás de una percusión de huaylarsh hay un músico que no es decoración de campaña ni parte del fujimorismo.