Colcabamba: confirman casquillos de arma corta y rastros de cocaína en la camioneta atacada por militares

La Fiscalía realizó un peritaje a la camioneta acribillada por militares en Colcabamba, en un operativo inicialmente reportado como antidrogas que dejó cinco muertos y que presenta serias contradicciones.
Fiscalía realizó diligencia de peritaje a la camioneta atacada por militares en Colcabamba.
Jhefryn Sedano
Jhefryn Sedano
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A cinco días de la matanza en Campo Armiño, en la carretera que une Pucacolpa (Huanta) con Colcabamba (Huancavelica), en el sector Pongor, la investigación intenta armar un rompecabezas lleno de vacíos. Los militares que dispararon usaban fusiles de asalto calibre 5.56 mm. En contraste, dentro de la camioneta de las víctimas solo se hallaron tres casquillos de pistola calibre 9 mm y seis balas sin percutir del mismo calibre. El arma de la que habrían salido esos disparos no aparece.

Este miércoles 29 de abril, en Colcabamba, peritos realizaron una nueva inspección al vehículo, una Toyota Hilux gris oscuro, placa W4A-866. Detectaron restos de cannabis adheridos a la guantera y rastros de cocaína en el timón y otras partes. La diligencia se llevó a cabo con la presencia de la Fiscalía de Derechos Humanos, abogados de ambas partes y la Policía Nacional.

En la escena del crimen, el día de los hechos, sábado 26, se recogieron unos 40 casquillos de fusil militar, calibre 5.56 x 45 mm, dispersos en un radio de aproximadamente cien metros alrededor del vehículo. En cambio, los tres casquillos de pistola 9 mm estaban concentrados cerca de la camioneta. Dos en la tolva y uno a dos metros de la llanta trasera del lado del copiloto. También se encontraron seis balas intactas. Dos en el piso junto al asiento del copiloto y cuatro más en otra muestra. Había munición, pero no el arma.

Interrogante

La pregunta clave para los investigadores es quién disparó primero. Los ocupantes de la camioneta o los militares.

El capitán EP Luis Joel Montenegro Pardo, quien lideraba el operativo, sostiene que la camioneta no acató la orden de alto y que se produjo un intercambio de disparos. Sin embargo, los indicios generan dudas. Cuarenta casquillos de fusil frente a solo tres de pistola, y sin arma encontrada.

En el vehículo, que terminó empotrado contra unos árboles en una curva, también se halló dinero en efectivo. Siete billetes de cien dólares y siete de cien soles, además de otros montos menores. Había un morral negro de marca Gucci con solo dos municiones calibre 9 mm, así como celulares y documentos de las víctimas. Aunque podrían surgir sospechas sobre actividades ilícitas, no se encontraron drogas, más allá de residuos en la camioneta, que era alquilada a un poblador de Colcabamba, ni armas al momento de la intervención.

Fiscalía realizó diligencia de peritaje a la camioneta atacada por militares en Colcabamba.

Militares investigados

Los ocho militares bajo investigación son el capitán del Ejército Luis Joel Montenegro Pardo, de 31 años, de Chorrillos; el teniente Brayan Antony Fernández Dett, de 26, también de Chorrillos; el suboficial de segunda Douglas Villacorta Saboya, de 34, de Chorrillos; el suboficial de segunda Edilberto Edis Marcos Guerra, de 28, de Chincha Alta; el suboficial de segunda Andy Jesús Sánchez Ríos, de 32, de Cañete; el suboficial de segunda Jorge Luis Aguilar García, de 32, de Huamanga; el suboficial de tercera Américo Carlos Vásquez Rojas, de 27, de Contamana; y el suboficial de tercera Fernando Córdova Mariano, de 25, de Tocache. Todos han sido notificados en una investigación por homicidio calificado y lesiones graves en el contexto de una presunta violación grave de derechos humanos.

La fiscal a cargo es Shari Sherly Caruajulca Arce, de la Primera Fiscalía Penal Supraprovincial Transitoria Especializada en Derechos Humanos de Junín. El plazo de la investigación preliminar es de sesenta días.

Víctimas

Las víctimas mortales son Cristian Vilcatoma Águila, de 18 años; Jaime Bendezú Paraguay, de 28; William Núñez Soto, de 20; Wilder Romero Sevipaucar, de 31; y Nilson Eduardo Montenegro Valencia, de nacionalidad colombiana. Dos personas resultaron heridas y se recuperan en una clínica de Huancayo. Ever Soto Quispe, de 25 años, y Jonatan Aguilar Gutiérrez, de 23.

Ricardo Jampier Acuña Quispe, de 19 años, natural de Huancavelica, es un testigo clave, quien insiste en que no estaban involucrados en actividades ilegales. Declaró ante la Fiscalía, que viajaba en la tolva y que, al iniciarse los disparos, saltó del vehículo y se ocultó cerca del río Mantaro, entre rocas, desde las 4.00 hasta las 7.00 de la mañana, cuando decidió entregarse. Afirmó que había ido a jugar fútbol y negó vínculos cercanos con los fallecidos, salvo con William Núñez Soto y su primo Ever Soto Quispe.

Por su parte, el capitán Montenegro Pardo señaló que su patrulla llevaba desde el viernes 24 de abril infiltrada en la zona, a la espera de una presunta carga de droga y armas. Según su versión, a las 4.00 de la madrugada del sábado 26 recibieron información de inteligencia sobre la aproximación de un vehículo sospechoso. Asegura que, tras ordenarles detenerse, los ocupantes respondieron con disparos, lo que motivó el uso de armas de largo alcance.

La Fiscalía cuenta ahora con cuarenta casquillos de fusil militar, tres de pistola, ocho militares investigados, dos sobrevivientes heridos de bala y el testimonio de un joven que afirma que no transportaban nada ilegal y que fueron atacados sin provocación.