La fiscal Janny Sánchez Porturas, de la Primera Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima Centro, logró que se imponga una condena de cinco años de prisión contra el exgeneral de la Policía Máximo Sánchez Padilla, quien tuvo a su cargo importantes unidades en el Vraem y en la región Junín.
Aunque la sentencia es de cárcel, esta quedó suspendida. En su lugar, deberá cumplir cuatro años de reglas de conducta. Si no respeta las condiciones establecidas, la pena será ejecutada de forma efectiva.
Presto a servir…
Sánchez Padilla tuvo una trayectoria de más de 35 años en la Policía Nacional del Perú y ocupó cargos de relevancia en zonas consideradas críticas por la presencia del narcotráfico y el crimen organizado, como el Alto Huallaga, Vraem, y la Región Policial de Junín. En 2016 dejó este último cargo en una ceremonia oficial en la que destacó su labor y agradeció su paso por la institución.
Sin embargo, de acuerdo con la investigación fiscal, entre 2010 y 2015 m periodo en el que se desempeñó en esas zonas, el exoficial habría incrementado su patrimonio de manera irregular por más de 250 mil soles.
Una auditoría financiera detectó inconsistencias en sus ingresos. Se hallaron depósitos que alcanzaban hasta los 400 mil soles en cuentas a plazo fijo, pese a que en sus declaraciones juradas ante la Contraloría afirmaba no contar con ahorros.
Reparación civil
Al ser requerido para explicar el origen del dinero, no pudo justificarlo de forma consistente. Sus versiones sobre supuestos ahorros familiares no fueron aceptadas durante el proceso.
Además de la condena suspendida, el exgeneral fue inhabilitado para ejercer cargos públicos por un año y deberá pagar más de 300 mil soles como reparación civil, monto que incluye la devolución del dinero obtenido de forma indebida y una compensación por el perjuicio causado al Estado.

