Keiko Fujimori, figura principal del fujimorismo, está cerca de conseguir un resultado que tiene algo de curioso en la política. Va en primer lugar en Junín, pero con el apoyo más bajo que ha tenido en esta región en todas las elecciones en las que ha participado. Con el 71.3% de actas contadas, suma 77,581 votos, es decir, el 16.16% de los votos válidos, según la ONPE.
A simple vista, el número no llama mucho la atención. Pero hay algo que sorprende, ese porcentaje, bastante bajo, le alcanza para ir primera. Ahí está la contradicción. Nunca había liderado en Junín con tan poco apoyo, y al mismo tiempo, nunca había tenido tan poco cuando le tocaba estar arriba.
Pasado
En 2011, cuando compitió contra Ollanta Humala, obtuvo apenas el 10.01% en la región. Fue un resultado muy bajo y dejó claro el rechazo que generaba el fujimorismo en esta región. Quedó lejos de los primeros lugares.
En 2016, en cambio, todo fue distinto. No solo ganó, sino arrasó. Sacó 43% en la primera vuelta y más del 50% en la segunda, superando a Pedro Pablo Kuczynski. En ese momento, Junín era uno de sus bastiones más fuertes.
En 2021, frente a Pedro Castillo, mantuvo un apoyo importante, con 39%, aunque no le alcanzó. Perdió la región por más de 111 mil votos. No fue su peor resultado, pero tampoco logró repetir lo de 2016.
De bastión fuerte a apoyo débil
Ahora, en 2026, con más del 70% de actas contadas, el panorama es diferente. Lidera con 16.16%, un número cercano a su peor momento, pero muy lejos de sus mejores resultados.
A diferencia de elecciones anteriores, donde había dos opciones claras, hoy el voto está mucho más dividido. El rechazo al fujimorismo ya no se concentra en un solo rival, sino que se reparte. Candidatos como Alfonso López Chau, Ricardo Belmont y otros captan parte de ese voto en Junín, evitando que alguien destaque con claridad. Eso viene pasando.
Por eso, su liderazgo resulta extraño y algo débil. Va en primer lugar, sí, pero más por la falta de fuerza de los demás que por un respaldo sólido. Si antes la apoyaban uno de cada dos votantes, ahora es apenas uno de cada seis.
Provincia Heroica de Junín
Si algo queda claro es que el fujimorismo ha perdido capacidad de seducción masiva en la sierra central. La prueba está en la provincia de Junín, donde nuevamente fracasa, con el 100% de actas contabilizadas, Juntos por el Perú obtiene 1,972 votos frente a 1,380 de Keiko, una diferencia de casi 600 sufragios que repite el patrón de derrota de 2011 y 2021 en este distrito históricamente anti-fujimorista.
E incluso en Pichanaqui, donde hubo protestas en su contra, su ventaja es mínima. Lleva apenas 19 votos de diferencia frente a Juntos por el Perú de Roberto Sánchez. Es una distancia tan corta que podría cambiar en cualquier momento. Todo indica que Pichanaqui tampoco es un bastión del fujimorismo.

