La Policía Nacional y la Fiscalía de Huánuco confirmaron que los cuatro sujetos detenidos en Tarma sí participaron en el asesinato del chofer Luis Carlos Chuquín, de 59 años.
El crimen ocurrió el 16 de agosto en Carpish. Chuquín manejaba un Volvo con placa D9Q-903 que llevaba 688 sacos de arroz desde Rioja al mercado de Santa Anita, en Lima. Miembros de la banda “Los Buitres del Arroz” lo interceptaron. Lo bajaron a punta de pistola, lo golpearon y lo arrojaron por una pendiente de 70 metros en el kilómetro 49 de la carretera Huánuco–Tingo María. Su cuerpo fue hallado tres días después entre los matorrales.
Los sospechosos fueron capturados el 20 de agosto en Tarma con un arma inutilizable y pequeñas dosis de droga. Como esas pruebas no bastaban para prisión preventiva, fueron liberados el domingo 31. Sin embargo, nuevos indicios y testimonios de un cómplice encarcelado permitieron a la Fiscalía de Huánuco pedir su detención preliminar por tres días por robo agravado con muerte. La Policía los trasladó ese mismo domingo a Huánuco para vincularlos al caso.
Los agentes del Depincri -Huánuco, del área de investigación de robos equipo N°1, calculan que la banda reúne once integrantes; aún faltan cuatro. Además del arroz, valorarizado en 120 mil soles, el grupo habría robado cargas cacao, piña y un lote de artefactos Saga Falabella en la carretera Central. El menor del grupo, Jean Pierre Ore Pino, de 23 años, es natural de Chilca (Huancayo).
Prisión preventiva
Los otros implicados en el asesinato, el exregidor de Pillco Marca Wille Andrés Espinoza Benancio, su esposa Raquel Espinoza Rosas y su hijo Alexander Pablo Espinoza Espinoza, ya cumplen 9 meses de prisión preventiva.

