Noventa años después, el campeonato peruano de 1934 sigue siendo una deuda con la historia del fútbol peruano. Un periodo cargado de excepcionales victorias y futbolistas, rivalidades sanas y amistades francas, tales como la de Alejandro Villanueva y Teodoro Fernández, líderes de Perú en las gestas de las Olimpiadas de Berlín. El paso de las décadas engrandeció esas proezas; sin embargo, también arrastró una disputa que mancha esa etapa dorada. ¿Quién fue el verdadero campeón de 1934, Alianza Lima o Universitario? Ante esa situación, surge “Tetracampeones”, un libro de investigación que compila y robustece la postura aliancista, pero que, sumado a ello, apunta a desmontar las distintas explicaciones con las que el lado crema ha sostenido su posición.
Aunque la FPF no ha emitido un pronunciamiento, variadas publicaciones alimentaron la discusión, como una edición conmemorativa de sus 75 años que atribuyó la distinción a la ‘U’, mientras que una constancia expedida por FIFA lo consigna para Alianza. Al respecto, Rubén Ravelo (Editor e investigador), Eduardo Salcedo (Abogado e historiador), David Amez (Periodista y editor) y Adhemir Fanárraga (Abogado e historiador) han dividido “Tetracampeones” en dos partes. La primera la desarrollan a partir de documentos, reglamentos, análisis jurídico y revisión de la cobertura periodística de la época. Uno de los principales sustentos que muestran es que los boletines oficiales indican que Alianza Lima es el Campeón Absoluto. Asimismo, este segmento incluye un homenaje a ese equipo al que mantienen en condición de tetracampeón —de ahí el nombre de la obra—, con los títulos de 1931, 1932 y 1933 en antesala al del ‘34.

La segunda parte adopta un tono confrontacional. Allí se abordan y refutan los libros publicados y teorías a favor de Universitario. Uno de esos planteamientos expone que el partido del 7/7/1935 entre blanquiazules y cremas le dio a la ‘U’ el derecho de adjudicarse el galardón absoluto. No obstante, “Tetracampeones” señala que esos textos no presentan ningún boletín oficial que respalde esa afirmación, pues que los registros mencionan a Universitario solo de ganador de Primeros Equipos de 1934, un título de menor importancia al Campeonato Absoluto. Esta es una de las posiciones rebatidas. Los autores resaltan que muchas de tales argumentaciones son inconsistentes y difieren entre sí; por eso dedican varios capítulos a responderlas una por una, con documentación integrada.
De esta manera, “Tetracampeones” busca convertirse en una fuente de consulta para quienes desean comprender a profundidad uno de los debates más prolongados del deporte nacional. Sus autores afirman que la información existente se encuentra dispersa y que esta es la primera publicación que condensa años de investigación. Además, contiene nuevas evidencias que no están en internet y que, según esgrimen, son contundentes. Por el lado aliancista, se trata de una obra que todo hincha debería tener. Por el bloque de Universitario, a su vez, resulta relevante darle un escrutinio, ya que conocer la postura del rival es clave para objetarla. Un gran reto para el bando crema que le conviene llegar a un entendimiento sobre su única y fidedigna posición, porque sostener varias versiones solo la debilita. En esa línea, la obra puede adquirirse a través de la tienda virtual de Academia Antártica: academiaantartica.tiendada.com
Finalmente, el libro también exhibe tres realidades crudas. La primera es el pobre papel del periodismo deportivo que, desde que el tema volvió a la agenda en 2013, hizo muy poco —o nada— por revisarlo con la seriedad que demanda la profesión. La segunda es el rol de los clubes involucrados, principalmente, el de Alianza Lima que pese a tener una causa histórica que le afecta, no ha mostrado una ofensiva institucional proporcional a la trascendencia del caso. La tercera, y más importante, recae en la FPF, ya que este asunto tiene que resolverse por respeto a la verdad, la justicia deportiva y la memoria del fútbol peruano. Tetracampeones aparece, entonces, como una exigencia documental frente a un silencio demasiado largo.


