La Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada de Huancayo incorporó un presunto caso de corrupción policial a su pedido de prisión preventiva contra los integrantes de la organización criminal ‘Los Lechuceros del Centro’. Según la investigación, la banda habría sobornado a un efectivo policial para que la investigación por la muerte del minero Luis Pablo García Hidalgo fuera archivada o manipulada.
La coima
De acuerdo con los documentos fiscales, Renán Alcides Santos Ñaña, alias ‘Chupete’, y Juan Carlos Rafael García, alias ‘Juanciño’, negociaron el pago de una coima que inicialmente ascendía a 10 mil soles, pero que posteriormente aumentó a 12 mil. El objetivo era que un policía vinculado al complejo policial de Millotingo, donde se investigaba el caso, hiciera desaparecer o alterara las grabaciones de las cámaras de seguridad, o simplemente ‘encarpetara’ la investigación del homicidio.
Las conversaciones interceptadas
Las interceptaciones telefónicas realizadas a ‘Los Lechuceros’ en agosto de 2025 son uno de los principales sustentos de esta hipótesis.
En una conversación, ‘Chupete’ le dice a una mujer.
“Escúchame una cosa. Ahorita el Juan le ha llamado a Millotingo. El tombo se llama un tal Paucar. Quiere DIEZ lucas, negra, pa que quede en nada… ahorita quiere que le deposite SIETE mil, después ya el otro cuando ya tan actuando”.
Sin embargo, pocos días después el precio habría aumentado. En otra llamada, del 12 de agosto, ‘Chupete’ conversa con una mujer identificada como ‘Mary’ y relata.
“Me llama mi amigo pe me dice. Oe el capitán, este Paucar de Tarma de Millotingo quiere conversar contigo… ‘Yo sé toda tu vida huevón, lo que has hecho esa huevada… mi precio es tanto, si te gusta me alcanzas, si no te gusta no’. Tenía que depositarle QUINCE MIL soles, no, miento, DOCE MIL“.
Según la investigación fiscal, la primera entrega, 7 mil soles, habría sido efectuada en el Parque de Los Héroes, en el distrito de Chilca.
¿Qué buscaban con el soborno?
Para la Fiscalía, el pago tenía un doble propósito. Desaparecer las imágenes de las cámaras de seguridad en las que aparecerían los responsables y lograr que la investigación policial no avanzara.
Las primeras diligencias, por homicidio, fueron realizadas por el Área de Investigación Criminal (Areincri) de la Divincri de Huancayo, a cargo del ST3 Francisco Javier Huamán Vargas y del S2 Juan Roger Chuquillanqui Mercado, con conocimiento del jefe del área, el capitán PNP Enrique Porras Mescua. Posteriormente, el alférez PNP Arnold Jorge Asto Arias recogió declaraciones testimoniales y otras diligencias preliminares antes de remitir el caso a la Fiscalía de Chupaca.
No obstante, el esclarecimiento del caso recién ocurrió cuando intervino otra unidad especializada, la Diviac de Mazamari.
La incógnita sobre el supuesto ‘Paucar’
Huanca York Times consultó este aspecto de la investigación en la Policía y verificó que en el equipo dirigido por el alférez Arnold Asto no labora, al menos durante el periodo en que se habría solicitado la coima, ningún efectivo policial de apellido ‘Paucar’.
Por ello, una de las hipótesis que maneja la investigación es que la persona que habría solicitado el dinero utilizó el apellido de otro efectivo para recibir la coima o para ocultar su verdadera identidad.
La propia lógica del caso plantea una interrogante. ¿Qué sentido tendría que un policía sin participación en la investigación exigiera dinero para “aguantar” un proceso sobre el que no tenía ninguna capacidad de decisión?
¿Quién era Luis Pablo García Hidalgo?
La investigación que presuntamente intentaban enterrar corresponde a la muerte de Luis Pablo García Hidalgo, un joven minero que, según las pesquisas, fue víctima del método utilizado por ‘Los Lechuceros’.
La organización captaba a personas que salían de discotecas en Huancayo mediante falsos taxistas, quienes las trasladaban a un night club. Allí les suministraban bebidas mezcladas con somníferos o benzodiacepinas para robarles sus pertenencias.
García salió aquella noche junto a sus amigos, pero fue quien sufrió las consecuencias más graves. Según la investigación, fue abandonado en el sector Roncha, en Chupaca, dentro de un canal de regadío, donde perdió la vida.
El 22 de marzo de 2025, un trabajador del programa Cuna Más del Midis sufrió un ataque con el mismo modus operandi, aunque logró sobrevivir. García Hidalgo no tuvo la misma suerte.
La fuga de ‘Huaype’
En mayo último, la Policía y la Fiscalía ejecutaron un megaoperativo con allanamientos en Huancayo y Huancavelica, logrando la detención de 13 personas consideradas integrantes de la organización.
Sin embargo, uno de los principales investigados, Julio César Manrique Maraví, alias ‘Huaype’, administrador de los locales donde eran ‘pepeadas’ las víctimas, entre ellas Luis García, logró escapar de la comisaría de Sicaya. Por este hecho, los policías de esa dependencia también vienen siendo investigados por una presunta facilitación de fuga.
El teniente que ayudó a desarticular la banda ahora también es investigado
El caso presenta una paradoja. Entre los investigados figura el teniente PNP Erick Socualaya Orrego, integrante de la Diviac. Aunque el oficial no se encontraba en la comisaría al momento de la fuga de ‘Huaype’, formó parte de la unidad especializada cuyo trabajo de inteligencia e investigación permitió desarticular a ‘Los Lechuceros’ y asestar uno de los golpes más importantes contra la organización.
Las pesquisas desarrolladas por la Diviac de Mazamari permitieron reconstruir el funcionamiento de la organización, identificar a sus integrantes y reunir buena parte de los elementos que hoy sustentan el requerimiento fiscal contra sus miembros. En otras palabras, fue la labor de esa unidad la que permitió develar la estructura de los maleantes que operaba en Huancayo.
Pese a ello, fuentes consultadas por Huanca York Times señalaron que Socualaya actualmente afronta investigaciones tanto en la vía penal como administrativas relacionadas con la fuga de ‘Huaype’. La situación resulta paradójica, uno de los policías que contribuyó a desarticular la red hoy también debe responder en investigaciones derivadas del mismo caso.

Hipótesis
Mientras tanto, uno de los aspectos más delicados del requerimiento fiscal es la hipótesis de que existió un presunto sistema de corrupción dentro de la Divincri de Huancayo destinado a obstaculizar la investigación por la muerte de Luis García. A ello se suma que los efectivos de Sicaya que habrían facilitado la fuga de ‘Huaype’ también son objeto de investigación.
En ese contexto, la familia de la víctima mortal continúa exigiendo justicia y ha realizado plantones frente a la sede del Poder Judicial, donde se desarrollan las audiencias de prisión preventiva contra los detenidos. Para sus allegados, el caso no solo debe esclarecer quiénes participaron en la muerte del joven minero, sino también si existieron actos de corrupción destinados a impedir que ese crimen fuera investigado.


