Un consenso poco habitual en campaña marcó el conversatorio “Unboxing Legislativo” en el cual candidatos al Congreso por Junín coincidieron en la necesidad de devolver la autonomía y el rol fiscalizador a la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU), y colocaron la calidad de la educación superior como eje central de sus propuestas dirigidas a la juventud.
La actividad, realizada en la Universidad Continental, reunió a postulantes de diversas organizaciones políticas en un formato que los obligó a responder a demandas concretas de los jóvenes, agrupadas en la denominada mochila juvenil: empleo, educación, salud mental, vivienda, seguridad y participación política.

Calidad universitaria
Las coincidencias más claras se dieron en torno al fortalecimiento de la SUNEDU. Jenny Raida León Escalante (Ahora Nación) planteó restituir plenamente su autonomía para garantizar estándares de calidad, mientras que Edison Omar Ordóñez (Partido Morado) propuso retomar la reforma universitaria original. En la misma línea, Daniel Florencio Carlos Machacuay (Fe en el Perú) sugirió reestructurar la entidad para impulsar la investigación y el desarrollo en las universidades.
Aunque con matices, el mensaje fue común: sin una institución fuerte que supervise, la educación superior pierde capacidad de formar profesionales competitivos.
Empleo juvenil: entre cuotas y capital semilla
La empleabilidad fue otro de los ejes centrales. Entre las propuestas destacó la iniciativa de Danilo Izarra (Somos Perú), quien planteó que entre el 20% y 30% de las planillas en entidades públicas y privadas sea ocupado por estudiantes, con el fin de asegurar experiencia laboral antes del egreso.
Por su parte, León propuso reconocer formalmente prácticas y voluntariados como experiencia laboral, mientras que Machacuay planteó la entrega de capital semilla para emprendimientos juveniles. Desde otra perspectiva, Osman Hilde Fonso Muñoz (Juntos por el Perú) propuso obligar a grandes empresas a formalizar el empleo juvenil con todos los beneficios de ley.
Vivienda: acceso sin historial crediticio
El acceso a vivienda también generó coincidencias. Izarra propuso que el Banco de la Nación otorgue créditos hipotecarios a jóvenes sin historial crediticio. En contraste, Muñoz sostuvo que este problema requiere una reforma estructural del sistema financiero que permita usar el primer empleo como garantía.
Ambas posturas reflejan una preocupación compartida: la exclusión de los jóvenes del sistema formal de crédito.
Salud mental y seguridad: urgencias visibles
La salud mental apareció como una de las demandas más urgentes. Sabino Blancas (Perú Primero), candidato a diputado por Peruanos en el Extranjero, propuso fortalecer la atención primaria con más psicólogos, mientras que Robert Custodio Huaynalaya (Demócrata Verde) planteó incorporar especialistas en todas las instituciones educativas.
En seguridad, Luis Carlos Raigada Flores (Alianza para el Progreso) propuso implementar “zonas seguras” con iluminación LED y videovigilancia en los alrededores de universidades, frente al avance de la delincuencia y la extorsión.
Transparencia y participación juvenil
En el eje político, Carmen Georgina Duarte Patiño (Partido del Buen Gobierno) propuso una plataforma digital de trazabilidad del financiamiento partidario administrada por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), para evitar el uso indebido de recursos en formación política.
La propuesta fue respaldada por otros participantes que coincidieron en la necesidad de fortalecer la fiscalización ciudadana y recuperar la confianza en las instituciones.
Ambiente y nuevas economías
Las propuestas también incluyeron enfoques alternativos de desarrollo. Salvador Ore Guzmán (Alianza Electoral Venceremos) planteó una industrialización verde basada en la biodiversidad, mientras que Mariela Gabino Rodríguez (Unidad Nacional) propuso reformar el sistema de formalización minera para combatir la ilegalidad.
Más allá de las propuestas, el evento destacó por su enfoque técnico. Los candidatos expusieron ideas generales y respondieron a diagnósticos concretos sobre informalidad laboral, subempleo profesional y crisis de salud mental en la región.
Este formato permitió evidenciar coincidencias, pero también contrastes en la profundidad y viabilidad de las propuestas.
El conversatorio cerró con compromisos. Representantes de la academia y la sociedad civil suscribieron acuerdos para impulsar una vigilancia ciudadana activa que permita hacer seguimiento a las promesas planteadas durante la campaña.
La actividad fue organizada por la Universidad Continental, a través de su Dirección de Sostenibilidad y Vinculación con el Entorno, en alianza con el Jurado Nacional de Elecciones, la Asociación Civil Transparencia y la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza – Junín.
El diseño metodológico fue impulsado por organizaciones juveniles de la región, y contó con el acompañamiento de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, reforzando los estándares de transparencia del proceso.

