El infierno de una paciente comenzó de manera inesperada en junio de 2020, cuando se sometió a una blefaroplastia que, en teoría, debía ser un procedimiento sencillo. Nunca imaginó que su vida cambiaría de forma tan dolorosa.
Con la esperanza de mejorar su apariencia y su bienestar ocular, acudió al médico Fidel Pedro Bernaola Espinoza. Aquella cirugía, que se suponía rutinaria, dejó cicatrices que trascendieron lo físico y se alojaron en su vida diaria.
Cuando intentó hablar con el médico para que la volviera a intervenir, porque se sentía mal y su aspecto había cambiado, asegura que recibió una respuesta que aún recuerda con claridad por lo fría y despectiva.
“Si quieres, denúnciame”.
Y eso fue exactamente lo que hizo.
El caso llegó a la justicia y el juzgado lo encontró responsable de lesiones graves y ejercicio ilegal de la profesión, por lo que fue sentenciado.
“Me dejó expuesta al quitar demasiada piel. Los párpados tienen la función de proteger y lubricar los ojos, y yo quedé con los ojos expuestos. Todo esto ocurrió porque cuando me operó no era cirujano plástico”, contó la paciente a Huanca York Times.
Un camino largo
Pero el camino hacia la justicia estuvo lejos de ser sencillo. Fue largo, agotador y, por momentos, parecía que todo se iba a detener. Incluso recuerda que una fiscal que llevaba su caso estuvo a punto de archivarlo. Aun así, decidió seguir adelante.
Lo único que buscaba era justicia. Algo que, según dice, en el país muchas veces parece reservado para quienes tienen poder o dinero.
“Mi primera cirugía estética de blefaroplastia superior fue el 20 de junio de 2020. Después de esa operación quedé con los párpados deformados. Para intentar corregirlo, el médico me volvió a operar el 29 de junio de 2020, pero ahí me quitó todavía más piel de lo que se había acordado. Quedé con los ojos expuestos, sin líneas palpebrales y con cicatrices”, relató.
Con el paso del tiempo, la mujer fue conociendo a otras personas que también habían tenido problemas con el mismo médico. Fue entonces cuando descubrió algo que la dejó aún más sorprendida. A pesar de anunciarse como cirujano plástico, en realidad en ese momento no lo era.
Una sentencia cinco años después
Tras un proceso largo y complicado, finalmente llegó una sentencia. Sin embargo, el caso aún no ha terminado del todo, ya que continúan en marcha otros procesos por dos delitos adicionales: falsificación de documentos, o alternativamente abuso de firma, y estafa.
El médico Fidel Bernaola fue sentenciado en el último trimestre de 2025 por el Segundo Juzgado Unipersonal Penal de Huancayo, tras ser hallado responsable de lesiones culposas y ejercicio ilegal de la profesión en agravio de una paciente cuya identidad se mantiene en reserva por decisión de este medio, a pedido de la propia afectada.
La decisión judicial quedó registrada en la Sentencia N.° 196-2025. El juez Yonny Albino Gonzáles Ore aprobó una conclusión anticipada del juicio, tras un acuerdo entre la Fiscalía y la defensa del acusado.
Pena suspendida
El fallo establece una pena de 2 años, 6 meses y 26 días de prisión, bajo la figura de reserva de fallo condenatorio por tres años. En términos prácticos, esto significa que el médico no irá a prisión, siempre que cumpla con ciertas reglas de conducta impuestas por el juzgado.
El juez, además, ordenó que Bernaola Espinoza pague S/ 4,000 a la víctima y S/ 1,500 al Estado, representado por el Ministerio de Salud del Perú.
Durante la audiencia, la paciente explicó que también mantiene una demanda civil por los mismos hechos.
A pesar del acuerdo alcanzado por los delitos mencionados, el juzgado dejó pendiente la revisión de los otros dos cargos: falsificación de documentos, o alternativamente abuso de firma, y estafa.
Sanción ética
De manera paralela al proceso penal, el Colegio Médico del Perú confirmó, mediante la Resolución N.° 316-CN-CMP-2026, una suspensión de 30 días para el médico por infringir el Código de Ética profesional.
Antecedente por falsificación
Este no es el único problema legal que enfrenta Bernaola Espinoza. En un proceso anterior, también en setiembre del 2025, fue condenado por presentar un certificado falso de especialización para obtener un puesto en el Seguro Social de Salud.
Según dicho fallo, ese documento adulterado le permitió conseguir una bonificación adicional en un concurso de contratación del hospital de EsSalud en Huancayo. El caso terminó con una sentencia penal por falsificación de documentos a un año y 8 meses.
Otras investigaciones
El médico también ha sido mencionado en otros casos con cirugías estéticas, algunas de ellas vinculadas a presunta negligencia médica, en la ciudad Incontrastable.
Cuando se le preguntó a la paciente si, después de todo lo vivido, aún creía en la justicia, guardó unos segundos de silencio antes de responder.
“Tienes que conocer tus derechos y no desmayar. Es muy desgastante”.
Y en esas pocas palabras, cargadas de cansancio y convicción, parece resumirse toda su historia.

