Historiadora del takanakuy: en 1930 aparecieron los tacadores en Huancán para defender a sus mujeres

La investigadora Lucy Bertha Rojas Remuzgo reconstruye en un libro el origen del takanakuy y revela cómo, en 1930, los jóvenes de Huancán se organizaron en tacadores para enfrentar el 'robo de mujeres', dando origen a una tradición que hoy forma parte de un ritual de los carnavales en Huancayo.
Lucy Bertha Rojas Remizgo, historiadora del ancestral takanakuy
Percy Salomé
Percy Salomé
psalome2003@gmail.com
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La celebración del Takanakuy sangriento, una costumbre que se mantiene viva en el distrito de Huancán y sus centros poblados, al sur de Huancayo, conserva la memoria de un antiguo rito donde la fuerza y el galanteo se mezclaban tras las labores agrícolas. Dos jóvenes rivalizaban a puño limpio por el amor de una wambla, y de esos enfrentamientos nacían matrimonios.

Hoy, esta práctica se desarrolla bajo reglas comunitarias y como parte de una representación festiva en un pueblo que mantiene vigentes sus raíces agrícolas y su memoria cultural.

La maestra Lucy Bertha Rojas Remuzgo, nacida en Huancán, pasó cinco años documentando las vivencias e historias que escuchó de su abuela —nacida hacia 1870—, trabajo que dio origen al libro Takanakuy Sangriento. En este texto recoge testimonios sobre el significado de esta expresión cultural durante los carnavales del valle del Mantaro, antes de los concursos de huaylarsh.

“La historia viene de nuestros abuelos”

Lucy, usted se ha dedicado a investigar el origen del takanacuy en Huancán. Para quienes lo ven hoy como un simple enfrentamiento, ¿cuál es la historia de esta costumbre?

La historia viene de nuestros abuelos, y lo digo con orgullo. Mi abuela me comentaba de su época; ella era del año 1870 más o menos. Antes, todos bailaban el huaylarsh simplemente con su saco a la cintura o al cuello. Como estas eran tierras comunales, el cura obligaba a la gente a asistir a misa en la Catedral de Huancayo. Al salir y de regreso, las personas se concentraban y luego iban al paraje Alata. Allí bailaban y también se robaban a las chicas; ya borrachitas las hacían quedar y así se casaban.

¿En qué momento cambia esta situación y aparece el takanakuy?

En 1930. Los jóvenes decidieron hacer algo diferente, porque mucho se robaban a nuestras chicas. Entonces cada barrio se organizó y dijeron: “Ahora nosotros salimos en defensa”. Así aparecieron los tacadores.

En ese tiempo comenzó también el bordado huanca, aprovechando técnicas que habían llegado con los españoles. Un bordador empezó a trabajar los chalecos para los tacadores. Ellos mandaron bordar el león, el tigre, el puma y el toro en el pecho. Iban bailando adelante y, como decía mi abuelita, entraban primero a chocarse con los tacadores de los demás barrios.

¿Esta tradición se conserva exclusivamente en Huancán?

El takanakuy se realizaba en varios parajes donde empezó el baile. Los principales eran Alata, Uchaspata por Auray, San José cerca de Azapampa, Uchaspata por la bajada de Chanchas, Uylorián por Huayllaspanca y también en Huamanmarca. Esos eran los lugares principales donde se hacía el takanakuy.

Portada del libro “Takanakuy Sangriento, testimonio de Lucy Bertha Rojas Remuzgo”.

¿Hay una conexión directa entre el takanakuy y el huaylarsh?

El huaylarsh es huancaíno, nace en Huancayo. Primero estuvo el robo de las chicas, después aparecen los tacadores en su defensa y así fue evolucionando. Todo esto lo he recopilado en mi libro, donde están los parajes y las fotos de los primeros chalecos de Huancán que hoy se exhiben en el museo del Complejo Arqueológico de Warivilca.

¿Cuánto tiempo le tomó escribir este libro?

Entre cuatro y cinco años. La investigación la realicé gracias a mi institución, la Asociación Cultural de Profesionales de Huancán.

¿Qué la motivó a iniciar esta investigación?

Ver que otros distritos como Huayucachi, Sapallanga o Pucará se llevaban el crédito de nuestra cultura. Yo decía: si el huaylarsh ha nacido huancaíno, ¿por qué no rescatamos lo nuestro? En esta investigación encontré, por ejemplo, el primer chaleco. era morado.

Akshutatay y takanakuy

El origen del enfrentamiento también está en las chacras, en el recultivo de la papa, conocido como akshutatay. Allí hombres y mujeres medían vigor y resistencia, y también nacían los retos.

“Por ti me voy a pelear en la plaza de Huancán”, prometían los pretendientes.

No era metáfora. Era advertencia.

Aquellos desafíos pasaron de los surcos a la plaza: el takanakuy se convirtió en el momento del enfrentamiento abierto, una etapa previa al zapateo festivo del huaylarsh.

Y así, tras decenas de años de vigencia, este sábado 14 de febrero, en el Día del Amor, en el estadio 28 de Julio del centro poblado de Huari, Huancán revivirá esta manifestación centenaria. El Takanacuy reunirá a cientos de participantes que representarán algo más que una tradición festiva: la memoria de la lucha por el amor de una mujer.