“Nadie es la sal de la tierra; nadie, en algún momento de su vida, no lo es”, sentencia Borges al revisar las bienaventuranzas bíblicas en su poema “Fragmentos de un evangelio apócrifo”. Y esta idea calza bien con el contenido del libro Anti Biografías (Hipocampo Editores, 2025) de José Alberto Bravo de Rueda, pues nos encontramos con un conjunto de historias que muestran la vida ordinaria y hasta anodina de ciertos personajes, que, en algún momento de su vida, experimentaron situaciones relevantes, dramáticas.
José A. Bravo de Rueda nació en Lima y desde 1989 radica en los Estados Unidos. Ha estudiado Lingüística y Literatura en la Universidad Católica del Perú. Ha publicado dos poemarios, un par de novelas y el libro El hombre de la máscara y otros cuentos (1994) con el que compartió el primer premio en el concurso de la Asociación Peruano Japonesa.
El libro Anti Biografías está conformado por veinte relatos de corte ribeyriano (que van entre el perfil periodístico y el cuento) donde un narrador testigo relata, en tiempo presente, la vida de personajes, en su mayoría, tocados por el infortunio. Por sus páginas desfilan amas de casa, orates, intelectuales, artistas, menesterosos, enfermos, drogadictos y otros que recorren las calles de Lima, especialmente, del distrito de Lince. Estos tienen pequeños anhelos, pero igual culminan en un légamo de desilusión y fracaso. Cada texto, excepto el último, lleva por título el nombre del protagonista.
El narrador de estos relatos se muestra como un cronista que ha indagado pormenores sobre la vida de cada uno de sus protagonistas. Se conduele de sus pesares o, en otros casos, adopta una mirada irónica sobre ellos. Notemos el inicio del primer relato: “Le dicen Pacho, pocos saben su verdadero nombre, da igual cualquiera, ni el apellido es importante” (p. 11).
“Con Anti Biografías, Bravo de Rueda nos recuerda que la vida de cualquier individuo, en manos de un buen narrador, se puede convertir en un relato de grata lectura”
Destaca en varios relatos la manera eficiente como el autor logra retratar a sus personajes con pocas palabras, con una prosa ágil y pulida. En el texto titulado “Olivia Salazar”, leemos: “La señorita Olivia Salazar era de Huancayo, blancona, pelo negro y frondoso, ojos profundos, venas verdosas en los brazos, en sus veinte, altiva sin ser soberbia, de elegancia mesurada y sobria belleza” (p. 61).
En su mayoría, las historias son narradas de manera lineal, desde el nacimiento hasta la vejez de los personajes. No obstante, como suele suceder en la realidad, algunas de estas vidas tienen finales abruptos, en el primer tramo o a la mitad del camino recorrido, signados por la tragedia. Algo distinto es el relato “Augusto Ríos de la Puente. Tito”, el cual narra la vida de un joven que murió ahogado. Los recuerdos de sus padres van desde la juventud de Tito hacia el momento de su nacimiento, rasgo que nos remite al cuento “Viaje a la semilla” de Alejo Carpentier.
El autor ha sabido escoger situaciones importantes en la vida de sus personajes para brindar una breve biografía de interés y producir un efecto en sus lectores. En esta línea, el relato más logrado es “Pablito”, donde se cuenta la historia de un niño con problemas de crecimiento que, finalmente, tiene un desenlace aciago y conmovedor.
Con Anti Biografías, Bravo de Rueda nos recuerda que la vida de cualquier individuo, en manos de un buen narrador, se puede convertir en un relato de grata lectura y goce estético que, además, denota con agudeza distintas facetas del ser humano.

