Diez días después, la Policía no halla a la bebé del músico fallecido en el río Mantaro

La niña de un año, hija del músico Lincol Yupanqui Gaspar, fue arrastrada por la corriente luego del despiste del vehículo en el que viajaba su familia en La Oroya.
A diez días del accidente, no hallan a la hija del músico que cayó al río Mantaro.
Huanca York Times
Huanca York Times
huancayorktimes@gmail.com
Share on facebook
Share on whatsapp
Share on twitter

A diez días del accidente vehicular ocurrido en la carretera Central, en La Oroya, las autoridades continúan sin lograr ubicar el cuerpo de la hija de un año del músico y director de mariachis Lincol Yupanqui Gaspar, quien cayó al río Mantaro tras el despiste del vehículo en el que viajaba junto a su familia.

El siniestro se registró el domingo 28 de diciembre, alrededor de las 16:30 horas, en el sector Huanchán, a la altura del kilómetro 5 de la vía La Oroya–Huancayo, en la zona conocida como Tierra Negra. El vehículo sufrió un despiste y terminó sumergido en las aguas del río Mantaro.

Como consecuencia del accidente, el músico Yupanqui Gaspar y una de sus hijas gemelas fueron hallados sin vida. Ambos fueron sepultados en el cementerio de Saños Chico el pasado jueves 1 de enero. En tanto, la otra menor, identificada como Celeste, continúa desaparecida tras ser arrastrada por la fuerte corriente del río. Sobrevivió la madre de las gemelas.

De acuerdo con el Escuadrón de Emergencia de la Policía Nacional, las labores de búsqueda se realizan diariamente con el apoyo de un bote y equipos especializados, recorriendo diversos tramos del río Mantaro. Este miércoles 7, el rastreo se efectuó desde el puente Pachachayo hasta el sector San Luis de Yaico, en el distrito de Mito, sin resultados favorables.

En los operativos participan ocho rescatistas, quienes inspeccionan islotes y orillas del río; sin embargo, hasta el momento el resultado ha sido negativo para la ubicación de la menor.

La abuela materna y la madre de la bebé reiteraron su pedido a las autoridades para que no se suspendan las labores de búsqueda, con la esperanza de hallar el cuerpo de la pequeña y poder darle cristiana sepultura.