Nicolás Maduro se declara inocente de narcoterrorismo ante el tribunal federal de Nueva York

“Soy inocente, soy un hombre decente y todavía soy presidente de mi país”, afirmó Nicolás Maduro ante el juez Alvin Hellerstein, del tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, al rechazar los cargos de narcotráfico y narcoterrorismo que le imputa Estados Unidos.
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flors, comparecieron este lunes ante un juez federal de Nueva York, en Estados Unidos
Huanca York Times
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Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, se declararon inocentes de los cargos narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas,en su primera audiencia en el tribunal federal Distrito Sur de Nueva York, este 5 de enero.

“Soy inocente, soy un hombre decente y todavía soy presidente de mi país”, afirmó Maduro ante el juez Alvin Hellerstein. La fiscalía estadounidense sostiene que el mandatario venezolano dirigió por más de una década una organización criminal que coordinó el envío de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, con el objetivo —según la acusación— de “inundar” el país con drogas, con apoyo de estructuras estatales venezolanas y en alianza con grupos armados colombianos y organizaciones del narcotráfico.
 
De acuerdo con la acusación, el esquema criminal habría incluido el uso de rutas aéreas y marítimas controladas por funcionarios venezolanos, protección armada para los cargamentos y la participación de altos mandos civiles y militares. La fiscalía vincula a Maduro con el llamado Cartel de los Soles, una presunta red integrada por funcionarios de las fuerzas armadas venezolanas.

Además del narcotráfico, los cargos incluyen narco-terrorismo, una figura legal que combina delitos de drogas con actos violentos o alianzas con organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos. 

Maduro rechazó las acusaciones y reiteró que la acción de Estados Unidos, de sacarlo de Venezuela y llevarlo a un tribunal de Nueva York, es una estrategia para apoderarse del petróleo de ese país.

El caso se originó en 2020, cuando el Departamento de Justicia presentó cargos formales contra Maduro y otros altos funcionarios venezolanos y ofreció recompensas millonarias por información que condujera a su captura. Desde entonces, Estados Unidos ha mantenido la acusación activa.