“Este es mi pan del papa”, dice con orgullo Javier Lorgio, panadero de San Pedro de Lloc, mientras sostiene un bizcocho de masa dulce de 45 centímetros con la figura de León XIV, el nuevo papa chiclayano. La pieza fue presentada el domingo 6 de julio en el III Festival Nacional del Pan Artesanal del Perú, realizado en Concepción como parte del XXXIV Festival del Pan de Anís y el XXII Festival Regional del Pan.
El bizcocho fue elaborado con harina, azúcar, levadura, manteca, manjar blanco y horneado a leña. Fue la pieza principal que Javier preparó para su mesa de exhibición. Aunque varias personas intentaron comprarlo durante el día, recién lo vendió pasadas las cinco de la tarde, por treinta soles. “Es un pan que puedes tener como recuerdo una semana, no se malogra”, explica.
A sus sesenta y cinco años, don Javier acumula más de cuatro décadas frente al horno. Su panadería está frente al parque Infantil de San Pedro de Lloc, ciudad costera del norte ubicada en la provincia de Pacasmayo, región La Libertad, a poco más de una hora de Trujillo. Aprendió el oficio de su padre y desde niño se dedica con pasión a la panadería, en especial a los panes artísticos.
“El bizcocho del papa es una sola masa de cabeza a pies. No son piezas ensambladas. Combino harinas para evitar que el gluten distorsione el diseño”, cuenta. Para el acabado usó masa de decoración y trabajó con precisión los detalles del rostro, las manos y la vestimenta. “Primero se dibuja el diseño, luego se corta con un molde especial, se deja fermentar, se hornea y al final se decora”, explica.
Además del bizcocho, llevó al festival panes típicos de su tierra como tortillas con chicharrón y un pan dulce tipo panetón. “Gracias a la señora Lorena, que me prestó su horno, pude hornear allá mismo”, comenta agradecido.
En esta edición del festival participaron panaderías de Cusco, Cajamarca, Cerro de Pasco, Chupaca, Jauja, Sincos, Oxapampa y Concepción. Don Javier obtuvo el segundo lugar en su categoría y espera con entusiasmo el certificado de reconocimiento. “Lo importante es que se valore el esfuerzo”, dice con una sonrisa.
Antes de regresar a San Pedro de Lloc, dejó caer una idea que ya le ronda la cabeza. Ha hecho panes con forma de animales, de fábricas, de playas, y ahora uno con la figura del papa León XIV. “Y si hago un pan con el diseño de Dina Boluarte”, dice entre risas.

