Huancán: cinco años de dolor e impunidad tras el colapso del techo del local Dos Estrellas

El 13 de octubre de 2019, una fiesta patronal terminó en tragedia cuando la intensa granizada hizo colapsar el techo del local Dos Estrellas, dejando siete fallecidos. Cinco años después, las familias aún esperan justicia, un largo camino que seguramente enfrentarán las víctimas del Real Plaza Trujillo.
Así quedó el techo caído del local Dos Estrelas en Huancán, el 13 de octubre de 2019
Jhefryn Sedano
Jhefryn Sedano
jhefryns30@gmail.com
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El tiempo avanza, pero la justicia sigue estancada. Han pasado cinco años desde aquel fatídico 13 de octubre de 2019, cuando el techo del local Dos Estrellas, en la avenida Panamericana Sur 1382, colapsó durante una fiesta patronal en Huancán, un distrito del sur de Huancayo. La tragedia cobró la vida de siete personas y dejó 28 heridos. Hoy, los familiares de las víctimas siguen esperando justicia, enfrentando un sistema judicial que avanza con desesperante lentitud.

El reciente desastre en el Real Plaza de Trujillo ha reavivado el dolor de muchos, trayendo a la memoria aquella tarde de horror en Huancán.

“Las similitudes son escalofriantes: recintos que no cumplen con las normas mínimas de seguridad y eventos que terminan en luto”, comenta un familiar de una de las víctimas. Sin embargo, en el caso del Dos Estrellas, la justicia sigue siendo un sueño.

“Esther, parece que se va a caer el techo”

Uno de los testimonios más desgarradores es el de Jorge Camborda Huacaychuco, esposo de la docente Esther Minaya. Aquella tarde, ambos llegaron a la fiesta luego de una agotadora jornada en sus campos de cultivo en Pucará. Apenas se acomodaban cuando un trozo de tecnopor cayó sobre el hombro de Jorge.

“Esther, parece que se va a caer el techo”, le susurró preocupado. “No había pasado ni medio minuto cuando todo se desplomó”.
Lo que era una celebración se convirtió en una escena de horror. “Desperté con una pesada estructura sobre mí. Con mi mano busqué a mi esposa y no la encontré. Me sentí aliviado porque creía que estaba fuera de peligro”, relata Camborda.

Con esfuerzo logró salir de entre los escombros. “Encontré a mi esposa de pie, con la ropa mojada, junto a mis nietos”, recuerda. “A duras penas pudo caminar y en un patrullero de la Policía nos llevaron al hospital de Essalud en El Tambo. Fue el camino más largo de mi vida. Era domingo, la feria dominical congestionaba las calles y el tráfico impedía avanzar. Llegamos a las 5 de la tarde”.

La intensa granizada provocó el desplome de la frágil estructura metálica, según la Fiscalía.

“Recién a las 8 de la noche nos atendieron los médicos. Una indolencia total. Salí caminando, pero mi esposa se quedó hospitalizada. Se veía fuerte”, cuenta.

Sin embargo, al día siguiente, la realidad golpeó con fuerza. “Cuando regresé del trabajo, noté que su almohada estaba empapada de sangre. No le habían controlado la herida. Pedí que le repusieran la sangre que perdía”.

Fueron 45 días de lucha. Finalmente, Esther Minaya falleció.

Un local sin licencia y una tragedia anunciada

Según la Fiscalía, el local Dos Estrellas no tenía licencia de funcionamiento, pues no cumplía con los requisitos mínimos de Defensa Civil. A pesar de ello, albergó a decenas de personas el 13 de octubre, durante la fiesta en honor a San Francisco de Asís, organizada por los residentes de Colcabamba (Huancavelica).

Esa tarde también murieron Jaime Olivera Cóndor (32), Gladys Mullisaca Vargas (25), Maruja Cabrera Quispe (53), Hernán Chuco Güere (39) y los músicos Hermilio Cóndor Palacios (45) y Alder Unsihuay Rojas (46), integrantes de la orquesta Juventud Huayucachina.

Los familiares del saxofonista Hermilio Cóndor también continúan en el proceso judicial, junto a Teodoro Sinche Flores (85), quien aún sufre las secuelas del accidente.

Un proceso judicial sin respuestas

El rescate de las víctimas fue penoso aquella tarde de octubre.

A pesar de la magnitud del desastre, el caso sigue sin resolverse. La dueña del local, Estelita Alejandra Quispe Bernaola (71), se acogió el año pasado a la terminación anticipada. Sin embargo, la Corte Superior de Justicia de Junín señaló que desde noviembre de 2020, en casos donde se ha formalizado una investigación preparatoria, no es posible aplicar esta figura legal.

El Ministerio Público ha solicitado una pena de seis años de cárcel efectiva para Quispe Bernaola, acusándola del delito contra la seguridad pública en la modalidad de estragos especiales. Además, ha pedido una reparación civil de 15,000 soles para los hermanos de Hermilio Cóndor y otros 15,000 soles para Esther Minaya, representada por su esposo Jorge Camborda. Teodoro Sinche Flores exige una indemnización de 30,000 soles.

Las familias han vivido cinco años de angustia y resignación. No solo han tenido que lidiar con la pérdida de sus seres queridos, También con un sistema judicial que avanza a paso lento. “No hay ni siquiera fecha para el inicio del juicio oral”, lamenta uno de los afectados.

Jorge Camborda es tajante: “Los que tienen plata siempre triunfan, y desgraciadamente la ley está hecha para ellos”. Su voz se llena de frustración: “A este paso, el proceso precluirá y no quedará en nada. El sistema de justicia en el país es lento y corrupto. Mientras tanto, los afectados solo contamos como estadística”.

El tiempo sigue pasando, pero la pregunta sigue en el aire: ¿Cuánto más tendrán que esperar las víctimas de la tragedia en Huancán para ver justicia?

Al igual que ellos, las víctimas del Real Plaza Trujillo, ahora enfrentarán un largo y desgastante camino en busca de justicia. Si algo ha demostrado el caso de Dos Estrellas, es que el sistema judicial avanza con desesperante lentitud, prolongando la impunidad y el sufrimiento de quienes buscan respuestas y reparación.

Una de las víctimas mortales yace en medio del charco de agua, al ingreso del local.