“Sin agua y llena de chinganas”, por Jorge Ponce

"Sedam debe ser intervenido por una institución superior del Estado para que proceda a una profunda reorganización y sanearla, así como después ponerla en mejores manos de las que tiene ahora"
jorge ponce 01092021
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Escribe: Jorge Ponce [periodista]

No hay día que vastos sectores del vecindario que vive en Huancayo dejen de quejarse por la falta de agua potable. Este hecho es sumamente grave, considerando que el líquido elemento es tan necesario que se traduce en la misma existencia de la persona.

Sedam Huancayo se ha convertido ya en una entidad inepta e incapaz de resolver el abastecimiento normal del agua potable. El reciente informe de la Contraloría sobre las irregularidades en esta empresa no hace más que reiterar y formalizar un lastre que arrastra desde hace muchos años.

Recordemos que Sedam posee una recaudación de dinero cautivo mensual y gracias a ella siempre fue la caja chica de las distintas gestiones ediles que pasaron, especialmente, por la comuna provincial de Huancayo, configurando un manejo doloso de sus recursos.

Sedam Huancayo también ha funcionado como una agencia de empleos para los amigotes y familiares de las autoridades municipales, así como para pagar favores políticos. Todo el mundo soñaba con trabajar en Sedam. Asimismo, esta entidad posee una estructura organizativa altamente burocrática, predominando lo administrativo cuando debe prevalecer lo técnico.

A grandes males, grandes remedios, dice el dicho. Pienso que Sedam debe ser intervenido por una institución superior del Estado, podría ser el Ministerio de Vivienda, para que proceda a una profunda reorganización y sanearla, así como después ponerla en mejores manos de las que tiene ahora.

Otro tema es el problema de la inseguridad ciudadana. Todos los días los vecinos se quejan por la proliferación de chinganas con su secuela de crímenes, asaltos, peleas callejeras, violaciones, agresión a la tranquilidad del vecindario y suciedad por doquier. Está demostrado que no existe autoridad municipal, así como parece que ni la Policía ni el Serenazgo se bastan para luchar contra esta lacra social.

Es momento que el mismo vecindario asuma también su responsabilidad en la lucha contra la delincuencia. Para ello requiere organización de juntas vecinales por cuadras o por barrio, y la dirección debe prestarla la Policía Nacional. Los medios de comunicación también deben promoverla con la difusión y estimularla con la donación de material logístico.

Estoy seguro que barrio organizado, barrio sin chinganas y delincuencia cero.

Finalmente, quiero resaltar que el Gobierno Central, de acuerdo a lo anunciado por el premier Guido Bellido, invertirá 11 millones 841 mil soles en la construcción de la Carretera Central de cuatro carriles. Está en manos de los congresistas por Junín y de los pueblos de la región exigir su oportuno cumplimiento.