El caso de la muerte de la universitaria María Fernanda Jurado Onton, de 24 años, tiene nuevos detalles. Las primeras diligencias del Área de Investigación Criminal (Areincri) de Huancayo y la Fiscalía Especializada en Violencia contra la Mujer revelan que el suboficial PNP Juan Johnel Cóndor Jayo llegó a la casa de su padre en Huayucachi horas después del disparo que mató a su enamorada.
Ahí le confesó a su padre que había atacado a la joven. Le dijo que discutieron por celos y que la situación se le fue de las manos. Se quedó unas horas en la vivienda, descansó y luego salió sin decir a dónde iba. Desde ese momento está no habido y la Policía lo busca.
La discusión antes del disparo
De acuerdo a los testimonios recogidos por Huanca York Times, los investigadores ya reconstruyeron las horas previas al crimen. María Fernanda y el suboficial estuvieron en la fiesta de santiago que organizó la familia de la madre del policía, en el jirón José Balta, en Chilca. Aydee Jayo Alvarado, madre del suboficial, declaró que la pareja discutió durante la celebración.
La joven incluso se retiró de la fiesta por media hora y después regresó. Al volver, discutió otra vez con el suboficial y le reclamó por haber bailado con otra chica. “A mí no me haces eso”, le habría dicho, según contó la madre ante el fiscal Miguel Dionisio Santos.
La pareja siguió bailando después de ese momento. Más tarde se fueron a la casa de la madre del suboficial, en la cuadra 13 del jirón Torre Tagle, cerca del sector El Echadero, en Azapampa.
La madre escuchó el disparo
Aydee Jayo le daba de comer a su hija menor cuando escuchó llegar a su hijo. Media hora después escuchó un disparo. Corrió al cuarto y encontró a María Fernanda tendida en el piso, al lado de un charco de sangre. El suboficial ya no estaba en la habitación.
Lesión en la mano
La necropsia de ley estableció que la víctima recibió el disparo en la parte frontal derecha de la cabeza. Las primeras diligencias muestran que intentó defenderse. Una de sus manos quedó gravemente lesionada y perdió uno de los dedos. Los investigadores creen que esta lesión formó parte de un forcejeo previo al disparo.
El celular de la víctima
Otro dato que llamó la atención de los investigadores es el celular de María Fernanda. Según las pesquisas, el suboficial se llevó el equipo después del ataque. Ahora buscan determinar si algo en ese celular tiene relación con la discusión previa al crimen. También se estableció que el arma usada era de propiedad particular del policía.
La Fiscalía y la Areincri siguen las diligencias para ubicar al suboficial del ‘Escuadrón Verde’, que continúa no habido.

