La Primera Fiscalía Penal Supraprovincial Transitoria Especializada en Derechos Humanos y Contra el Terrorismo de Junín programó para el miércoles 23 de setiembre de 2026 la restitución de los restos óseos de las diez víctimas del caso Paccha, desaparecidas el 27 de febrero de 1992.
La disposición fiscal llega después de que el Equipo Forense Especializado del Ministerio Público identificara el pasado 25 de junio a las dos últimas víctimas que permanecían pendientes: Ángel Percy Barja Gaspar, de 14 años, y Fredy Gaspar Ríos. Con ello, el Estado completó la identificación de los diez comuneros desaparecidos y abrió el camino para devolver sus restos a las familias.
El fiscal Johel Jenner Chamorro Makukachi dispuso la restitución de los restos y elementos asociados de Apolonio Lazo Rudas, Herminio Borja Ríos, Fredy Gaspar Ríos, José Núñez Hallpa, Ernesto Salomé Bravo, Jesús Pumahuali Salomé, César Sánchez Castro, Ángel Percy Barja Gaspar, Ángel Zanabria Ubaldo y Gumercindo Ubaldo Zanabria.
La Fiscalía dispuso, asimismo, una reunión previa entre los peritos del Equipo Forense Especializado y los familiares para explicar el proceso de recuperación e identificación de los restos.
Por su parte, la Dirección General de Búsqueda de Personas Desaparecidas del Ministerio de Justicia, brindará acompañamiento psicosocial antes, durante y después de la restitución. Además, coordinará el apoyo logístico necesario para el desarrollo de la ceremonia y las gestiones para la inscripción de las defunciones en los registros civiles.


Una búsqueda que comenzó en 1992
La noche del 27 de febrero de 1992, un grupo combinado de ronderos de las comunidades de Huahuanca y Rangra, que actuaban bajo el mando del Ejército Peruano, irrumpió en la comunidad campesina de Paccha, en el distrito de El Tambo, según documentó la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR).
Los atacantes se llevaron a diez comuneros, entre ellos tres menores de edad. Desde entonces, nadie volvió a verlos.
La Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh) denunció el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que abrió el expediente en julio de 1992 e incorporó posteriormente la desaparición de los comuneros al Informe de Fondo N.° 101/01. La CVR también registró el caso entre las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado interno.

El hallazgo que cambió la historia
Después de tres décadas sin respuestas, la investigación dio un giro en 2017 con la identificación del posible lugar donde se encontrarían los restos de las víctimas, un agujero producto de una falla geológica en el paraje Pachachime, en el anexo de Siusa, distrito de Ingenio.
Luego, en noviembre de 2022, un equipo especializado del Ministerio Público inició las exhumaciones y recuperó restos humanos ocultos durante más de 30 años.
Los análisis antropológicos, arqueológicos y genéticos permitieron identificar primero a ocho víctimas, en mayo de 2025, y hace semanas atrás a Ángel Percy Barja Gaspar y Fredy Gaspar Ríos, completando por primera vez la identificación de los diez desaparecidos.

El regreso a casa
La restitución programada para setiembre representa el último paso del proceso humanitario iniciado hace más de tres décadas.
Algunos familiares que denunciaron las desapariciones murieron sin conocer el destino de sus hijos: Pero todos sostuvieron la búsqueda durante años, acompañaron las exhumaciones y esperaron cada resultado de los peritajes.
El 23 de setiembre, en el mes de la primavera, los restos de las víctimas del caso Paccha dejarán de permanecer bajo custodia del Estado y volverán definitivamente con sus familias.
Después de 34 años, podrán recibir la sepultura que les fue negada desde aquella noche de febrero de 1992.

