Los patrulleros de la comisaría Andrés Avelino Cáceres recorren diariamente las calles de Hunter con la misión de proteger a los vecinos. Pero el pasado 1 de julio, uno de esos vehículos se convirtió en el escenario de un crimen que nadie esperaba: el robo de un fusil AKM y dos pistolas Pietro Beretta que estaban en su interior.
Lo que parecía un inusual asalto, con el tiempo revelaría una trama mucho más oscura: los propios guardianes del orden habrían estado detrás del golpe.
La Fiscalía sostiene que el robo fue meticulosamente planificado. Una falsa emergencia habría sido el anzuelo para movilizar el patrullero hacia una zona descampada de la urbanización Santa Mónica, en el distrito de Hunter.
Allí, los delincuentes atacaron al conductor para apoderarse del armamento. Pero la historia tenía un giro inesperado: el suboficial Leonardo Lastarria Llasa, quien según el relato inicial era una víctima más del asalto, habría facilitado el acceso al vehículo a sus verdaderos cómplices. Sus huellas dentro del patrullero, donde simuló ser agredido, lo delataron.
Allanamientos en Cerro Colorado y Hunter
El operativo, ejecutado por agentes de la sección de Robos de la Divincri de Arequipa, se desplegó en tres inmuebles ubicados en los distritos de Cerro Colorado y Hunter. La orden judicial, solicitada por el Ministerio Público, autorizó allanamientos y descerrajes que se realizaron durante la noche del miércoles.
En Cerro Colorado, los agentes encontraron a Lastarria Llasa, quien permanecía en su domicilio al momento de la intervención. Fue detenido de inmediato.
En el distrito de Hunter, las fuerzas del orden capturaron a Fredy Reynaldo Pascual Arapa, Víctor Anthony Machaca Paja y Axel Fernando Orellana Melo. Todos ellos, junto a los dos policías, integran la banda criminal denominada ‘Los ranqueados de Hunter’.
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El otro policía que la justicia busca
Pero el caso tiene un nombre que aún resuena en los pasillos de la comisaría: Junior Pineda Del Pino. También suboficial y también efectivo de la comisaría Andrés Avelino Cáceres, Pineda se encontraba de vacaciones al momento del robo, una circunstancia que hasta ahora complica su ubicación.
Contra él pesa una orden de detención preliminar por siete días, pero durante el allanamiento en su vivienda no fue hallado. La Policía lo busca intensamente mientras su paradero sigue siendo una incógnita.
El Poder Judicial ordenó siete días de detención preliminar para los cinco investigados: Lastarria, Pineda, Pascual, Machaca y Orellana. Cuatro de ellos ya se encuentran bajo custodia. El tiempo corre para la Fiscalía, que deberá reunir las pruebas suficientes para determinar el grado de participación de cada uno.
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