El gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas Muje, postergó su reunión presencial con los cientos de manifestantes de Pariahuanca para el próximo jueves 25 de junio. Mientras tanto, representantes de las 13 comunidades del distrito se reúnen en una mesa de diálogo con la vicegobernadora Milagros Inche en el segundo día de protesta.
Los pobladores pasaron toda la noche frente a la sede regional, abrigados con frazadas y colchas, y alrededor de improvisadas fogatas, alrededor de las cuales cantaban y bailaban para soportar el frío de 7 grados centígrados.
El Jefe de la Oficina Defensorial de Junín, Mario De La Cruz Díaz, estableció contacto directo con la autoridad regional este viernes. Según el funcionario, Zósimo Cárdenas justificó su ausencia alegando gestiones urgentes en el Congreso de la República ante el cierre de la legislatura.
“Él [Zósimo Cárdenas] ha manifestado que tiene una agenda recargada en la ciudad de Lima; me dice que debe estar allá, yendo de congresista en congresista para ver diversas agendas”, explicó De La Cruz Díaz. Aunque el gobernador participará de la mesa de diálogo de manera virtual.
Entre el frío y la represión
Los pobladores pernoctaron en el jirón Loreto utilizando fogatas para combatir las bajas temperaturas de la madrugada. El jueves, policías les lanzaron gas lacrimógeno para dispersarlos, acción que dejó al menos tres mujeres heridas que fueron trasladadas a centros de salud.
La plataforma de lucha exige la intangibilidad de las cabeceras de cuenca del río Yuracyacu y la ampliación del polígono del Área de Conservación Regional Huaytapallana para frenar la actividad minera.
La indignación popular aumentó tras la muerte de 2.5 millones de truchas en el río Yurajyacu el pasado 27 de abril, por la contaminación del agua con cianuro, y que también pone en riesgo los cultivos de palta y maíz de la zona.
Los dirigentes ratificaron que no se retirarán hasta obtener firmas en actas que garanticen la protección de los recursos hídricos.

