La comida ya no alcanza: cerca de 400 mil habitantes de Junín enfrentaron inseguridad alimentaria en 2025

Tres de cada diez habitantes de la región Junín enfrentaron dificultades para alimentarse adecuadamente en 2025. Un estudio del INEI revela que cerca de 395 mil personas redujeron la calidad de su dieta o limitaron la variedad de sus comidas para llegar a fin de mes.
El 30.5% de hogares sustituyen carne, leche, frutas o verduras por productos más baratos y menos nutritivos para llegar a fin de mes.
Percy Salomé
Percy Salomé
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Cerca de 400 mil habitantes de la región Junín enfrentaron dificultades para acceder a alimentos suficientes y nutritivos durante el 2025, una situación que obligó a miles de familias a reducir la calidad de su alimentación, disminuir porciones o vivir con la preocupación constante de que el dinero no alcance para cubrir sus necesidades básicas.

El primer Informe Técnico sobre Inseguridad Alimentaria elaborado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), con asistencia técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), revela que el 28,6 % de la población de Junín sufrió inseguridad alimentaria moderada o severa el año pasado.

Tomando como referencia la población regional reportada por el Censo Nacional 2025, la cifra equivale a 395 mil personas.

La inseguridad alimentaria no significa necesariamente que una persona haya dejado de comer por completo. En los niveles moderados, las familias experimentan incertidumbre sobre su alimentación, dejan de comprar productos nutritivos, reducen la variedad de su dieta o disminuyen las cantidades para que la comida alcance para todos los integrantes del hogar. En los casos más graves, las personas llegan a quedarse sin alimentos o pasan hambre por falta de recursos.

En términos cotidianos, muchas familias sustituyen carne, leche, frutas o verduras por productos más baratos y menos nutritivos para llegar a fin de mes.

Panel de expertos analiza informe sobre inseguridad alimentaria en el Perú, presentado este jueves.

Los más vulnerables sufren hambre

Los resultados también muestran que el problema golpea con más fuerza a los sectores más vulnerables. La inseguridad alimentaria afecta al 34,9 % de las personas que tienen jefe de hogar a una mujer y al 37,5 % de quienes integran hogares donde vive al menos una persona con discapacidad.

Tras la presentación de estos resultados, la representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), América Arias, sostuvo que los resultados revelan un problema mucho más amplio que la simple falta de alimentos.

“La inseguridad alimentaria no constituye únicamente un problema alimentario. Lo que este informe retrata es un mapa de las principales vulnerabilidades”, afirmó la funcionaria del organismo internacional.

Hogares rurales encabezados por mujeres e indígenas

La especialista explicó que la inseguridad alimentaria se concentra en hogares rurales, encabezados por mujeres, con bajos niveles educativos, pertenecientes a pueblos indígenas y con acceso limitado a servicios básicos, características que se repiten en numerosos sectores de la Selva Central.

“La inseguridad alimentaria durante la infancia y la adolescencia limita la acumulación de capital humano. A su vez, menores oportunidades educativas y económicas incrementan la probabilidad de reproducir condiciones de vulnerabilidad en la siguiente generación”, advirtió América Arias.

Huancayo y la región Junín son considerados la despensa alimentaria de Lima, pero hay personas que tienen dificultades para acceder a alimentos nutritivos.

La selva rural

El informe identifica a la Selva rural como el ámbito geográfico más afectado del país, con una incidencia de 39 %, muy por encima del promedio nacional de 30,5 %. Este resultado coloca a territorios amazónicos como Satipo, Río Tambo, Pangoa y Mazamari entre las zonas que requieren mayor atención de las políticas públicas orientadas a garantizar el acceso a los alimentos.

En el panel de expertos, Walter Valdivia, director de Seguimiento del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), destacó que las diferencias entre el campo y la ciudad son menores de lo que muestran otros indicadores sociales.

“Quizá en el ámbito rural, a pesar de tener problemas de recursos económicos, sí tienen medios de vida y agricultura familiar que les permiten completar el acceso a alimentos. De alguna manera tienen un colchón”, señaló. Sin embargo, son los más afectados por la inseguridad alimentaria.

Los especialistas también coincidieron en que la carencia de servicios básicos agrava la inseguridad alimentaria. La representante de la FAO en Perú, Mariana Escobar, sostuvo que la infraestructura constituye un factor determinante para garantizar una alimentación adecuada y remarcó que quienes carecen de estos servicios enfrentan una mayor probabilidad de sufrir privaciones alimentarias.

Aquí el informe sobre inseguridad alimentaria en Perú, 2025

Informe Técnico de Inseguridad Alimentaria 2025 by Huanca York Times