El primer debate presidencial ha movido el tablero de las preferencias electorales, y nada está dicho todavía.
El segundo debate es crucial para los candidatos, pues en los siguientes días que restan para las elecciones se consolidarán las tendencias de los votos.
Por supuesto que es muy importante conocer las propuestas y argumentos programáticos, así como sus metodologías técnicas de cómo materializarlos (pese a que el pueblo no las cree); pero las puyas, eminentemente políticas, seguirán marcando el pulso para ganar votos.
El “ajo y la cebolla” en el primer debate presidencial no estuvo exento de agresividad y hasta de malas artes.
Por ejemplo, si bien es cierto que Jorge Nieto tiene “sus cositas en su vida política”, la emboscada que le hizo el candidato aprista, Enrique Valderrama, fue al mismo estilo de sus ancestros políticos. Este “Pichón” del Apra no recuerda que su partido fue dos veces gobierno y que acabó “bajo la pata de los caballos”. Tanto así que el repudio popular lo borró del espectro electoral por varios años.
Por su parte, el dueño de Juntos Por el Perú, Roberto Sánchez, no tiene autoridad moral para pretender ser presidente. Primero, a la mala, le arrebató el partido a Jehude Simon. Luego traicionó y fue desleal con Pedro Castillo cuando este cayó en desgracia. Con el cuento de respetar la democracia, Sánchez fue cómplice silencioso de todo lo que hizo el pacto mafioso del Congreso y aprovechó para engordar su billetera. Hoy, oportunistamente, se cuelga del saco de Castillo.
Otro, Jhony Lescano, sin tener ninguna prueba documentaria legal, acusó a López Chau de asaltante de banco. Lescano, tránsfuga de Acción Popular y que cobraba sueldo del actual Congreso como asesor del congresista Zevallos, ya no recuerda el vergonzoso escándalo que desató con esos chats eróticos dirigidos a una periodista cuando fue congresista.
Entonces, cuidado con abrir la boca si tienes rabo de paja.
En lo que sí debemos insistir es en NO VOTAR por esos partidos que están en el Congreso y que han estigmatizado la política y la democracia en el Perú. Esos son: Fuerza Popular, APP, Podemos, Renovación Popular, Perú Libre, Juntos Por el Perú, Avanza País, Somos Perú y Partido Morado.


