Las intensas lluvias que se registran en la zona sur del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) vuelven a poner en evidencia una problemática estructural que, año tras año, expone a miles de familias a situaciones de alto riesgo: la falta de presupuesto y de una respuesta articulada para la prevención y atención de emergencias.
Así lo advirtió Elvis Guzmán, coordinador del módulo de la Defensoría del Pueblo en Pichari, quien expresó su preocupación por el crítico estado del anillo vial sur, una vía estratégica que conecta a distritos con menores recursos económicos como Canayre, Llochegua, Sivia, Anchihuay, Unión Progreso, Ayna, Chungui, Oronccoy, Samugari, Río Magdalena y Santa Rosa, todos ellos ubicados en la región Ayacucho y que concentran una población aproximada de cien mil personas.
En esa línea, exhortó a las municipalidades de esta extensa zona geográfica —que se extiende entre las regiones de Ayacucho, Cusco y Junín— a adoptar medidas inmediatas de reducción de riesgos, orientadas a proteger a la población frente a los efectos de las lluvias intensas, como el incremento del caudal y los desbordes de los principales ríos.
Sin embargo, la advertencia es clara: muchas comunas no cuentan con recursos adicionales para la gestión del riesgo de desastres, debido a que no reciben presupuesto por canon ni sobrecanon. Guzmán explicó que, a diferencia de los distritos de la provincia cusqueña de La Convención, los municipios del sur del Vraem no acceden a recursos provenientes de la explotación del gas de Camisea.
En consecuencia, dependen casi exclusivamente de las partidas que asigna el Ejecutivo, lo que limita seriamente la implementación de acciones de prevención y mitigación frente a eventos climáticos adversos. A ello se suma la débil articulación con los gobiernos regionales, agravada por la distancia geográfica: solo en el caso de Ayacucho, la capital regional, Huamanga, se encuentra a aproximadamente seis horas de viaje.
En las últimas horas, se registraron hechos lamentables que reflejan esta situación: una mujer permaneció desaparecida durante varios días tras ser arrastrada por el río Apurímac y una camioneta quedó atrapada en el tramo Ayna–Santa Rosa, evidenciando la vulnerabilidad de la zona ante las lluvias.
Estas acciones deben contemplar una mayor articulación entre los gobiernos regionales, provinciales y locales, así como la obligación de que cada municipalidad mantenga en sesión permanente a sus grupos de trabajo de gestión de riesgo de desastres y plataformas de Defensa Civil. De igual manera, subrayó la importancia de garantizar la operatividad de los Centros de Operaciones de Emergencia Local (COEL) y su adecuada coordinación con los centros regionales y con el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN). Vale resaltar que el mal estado de las carreteras también provocó una tragedia vial en la ruta Ayacucho- Lechemayo con un saldo de 3 fallecidos y 5 heridos. La Policía inició una investigación.
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