Un hecho inaudito se registró en la provincia de Junín, en la región del mismo nombre. Un cocinero de 30 años murió mientras dormía en una vivienda contigua a una iglesia, luego de que una torre se desplomara y aplastara su casa.
De acuerdo con las autoridades, el accidente ocurrió en el centro histórico de la ciudad de Junín en la madrugada del 03 de noviembre. Víctor Josué Alderete Izaguirre, quien descansaba en la vivienda al lado de la iglesia, murió instantáneamente al ser aplastado por los escombros.
Víctor Alderete, cocinero de profesión y residente del distrito de Santa Anita en Lima, se encontraba de visita en la ciudad cuando ocurrió el desplome del techo de la iglesia San Ignacio de Loyola, cuya estructura ya presentaba fisuras visibles en muros y torres, y había sido declarada en emergencia por el Concejo Municipal de Junín.
Según el Informe Técnico N.º 105-2025-IR-NA-SGOPCURC/MPJ, emitido días antes por la Subgerencia de Obras Privadas, la torre presentaba fisuras profundas, agrietamientos, desprendimientos parciales y riesgo de colapso total, debido a los más de 200 años de antigüedad de la infraestructura de adobe y las recientes lluvias.
“Se recomienda la declaratoria de emergencia del inmueble por riesgo inminente”, advertía el documento, que fue remitido a la Oficina de Defensa Civil tras un oficio de la parroquia.
Tras el colapso, la municipalidad de Junín, en coordinación con Defensa Civil, Serenazgo y bomberos, evacuó de inmediato a las familias de las viviendas colindantes y coordinó la recuperación del cuerpo de la víctima que duró más de tres horas.
Desafortunadamente, Alderete Izaguirre fue encontrado sin vida entre los escombros. Su cuerpo fue trasladado a la morgue del hospital local.

