La madrugada de este sábado 23 de agosto, un hombre de unos 40 años fue asesinado de doce cuchilladas dentro de un automóvil en el distrito de El Mantaro, en Jauja. El vehículo, un Hyundai Elantra negro de placa C3Z-500, apareció detenido en una trocha detrás del colegio José Faustino Sánchez Carrión.
El auto quedó estacionado a un costado del camino, como si el conductor hubiera detenido la marcha por unos minutos. Las primeras pesquisas de la Policía señalan que la víctima habría estado acompañada por dos personas y que, en algún momento, una de ellas se convirtió en su atacante.
El hombre recibió doce cuchilladas en el pecho mientras se encontraba en el asiento posterior. Malherido, alcanzó a desplazarse hacia el asiento del conductor e intentó maniobrar el vehículo, pero la llave de contacto no estaba en la ranura. Murió desangrado sobre el volante.
“Al parecer estaba con dos personas dentro del vehículo. Ahí lo habrían acuchillado. Aún con vida pasa de atrás al asiento del chofer donde finalmente muere”, relató a este medio un agente que participó en las diligencias.
El crimen ocurrió en un lugar solitario, rodeado de chacras y rieles del tren. La Policía de Criminalística recogió las evidencias. El cuerpo presentaba 12 heridas punzopenetrantes en el pecho. No se halló el arma blanca y un sticker en el parabrisas posterior del auto con la frase: “Lo que no te mata te hace más fuerte”.
De acuerdo con el registro de la Sunarp, el automóvil pertenece a Rofina Llanco Campos. La identidad del conductor aún no ha sido confirmada. Una de las hipótesis apunta a un posible ajuste de cuentas.
El cadáver fue finalmente trasladado a la morgue de Jauja por agentes de la Areincri, quienes han asumido la investigación.


