Estamos próximos a la Navidad. Vivo a la altura donde se inicia el Caminito de Huancayo y constantemente siento rabia y vergüenza por los enormes basurales que yacen diariamente en la avenida Independencia. Más aún cuando por allí ingresan todos los buses que vienen de Lima y de otras provincias.
Tanta inmundicia con el que Huancayo recibe a los visitantes y viajeros. Qué asqueroso y desalentador debe ser para el turista visitar a nuestra ciudad, que está considerada como la más grande e importante de la Sierra central.
De lo que sí estoy recontraseguro es que Huancayo se ha convertido en una de las ciudades más sucias del país. Y no solo basura. También alcantarillas que revientan cada día, contaminando los alimentos en los mercados, así como el aire que se respira.
Y como si esto fuera poco. Todos los días caminamos cabreando los restos fecales que dejan miles de perros callejeros que pululan por la ciudad. Todo es nauseabundo y estoy seguro que mucha gente debe renegar por la mala suerte de habernos tocado vivir en Huancayo, así como hoy está.
“Cuando se visita una ciudad basta apreciar a primera vista la limpieza o suciedad de sus calles para calificar la clase de autoridad que tiene”.
Y no solo eso, como dice el dicho: “Tras palos, espinas”. Miles de familias, también, sufren diariamente y sin misericordia la falta de agua potable que no sale por sus caños durante días y semanas.
La gente ya está harta de quejarse y hacer plantones frente a Sedam. No hay nadie quien realmente resuelva este eterno problema.
Los burócratas de Sedam solo saben dar “razones”, que en realidad son simples pretextos para ocultar su incapacidad en un manejo correcto en la dotación y administración del líquido vital. Es momento de responsabilizar frontalmente por estos desastres a los alcaldes que gobiernan nuestra ciudad.
El tema del barrido y recojo de la basura atañe directamente a las municipalidades. El tema del agua potable en Huancayo, igual, la responsabilidad política recae en la cabeza del alcalde de Huancayo, Dennys Cuba, puesto que la comuna provincial es la dueña de Sedam y el alcalde su presidente del Directorio.
El alcalde huanca, hasta hoy sigue “pasando piola” en la carencia del agua potable. Ha llegado el momento de encararlo. Ojo que todavía le falta tres años en el poder, salvo que lo vaquen llegado el momento.


