El suboficial Cristhian Castañeda Manrique, de 28 años, natural de Huayucachi, trabajaba en la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito de la comisaría de Sapallanga hasta que una denuncia por presunto cobro de coima terminó sacándolo de la institución… y cambiándole el rumbo en cuestión de días.
Según la acusación, todo se originó el lunes tras la intervención a un conductor por presunto estado de ebriedad. Dos días después, el agente habría contactado al padre del intervenido para advertirle que podía imponerle una segunda papeleta. Sin embargo, también le insinuó que el problema podía solucionarse si le dejaba “su voluntad”, es decir, dinero a cambio de no aplicar la nueva sanción.
El padre decidió denunciar. Acordó un encuentro y llevó S/100, billete que previamente fotografió para dejar constancia. Durante el registro al policía, el viernes 13 de febrero, el dinero fue encontrado entre sus prendas y, de acuerdo con el acta, terminó cayendo al suelo delante de un oficial, encargado de la comisaria, que presenció la diligencia.
Con ese escenario, el efectivo optó por acogerse a terminación anticipada. Admitió su responsabilidad ante la fiscal adjunta Enan Taipe Quispe, de la Segunda Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Huancayo, aceptó pagar S/10.000 de reparación civil y, como parte del acuerdo, evitó ir a prisión. La consecuencia inmediata fue su salida definitiva de la policía. Un caso más de corrupción en la PNP.

