Una visita que pretendía enviar un mensaje de control y autoridad terminó convertida en una postal de la crisis de seguridad que vive Trujillo. El ministro del Interior, Vicente Tiburcio, llegó este sábado a la ciudad norteña junto a 150 agentes de la Dinoes para reforzar la lucha contra la extorsión, pero casi de inmediato fue “recibido” con un nuevo atentado con explosivos, perpetrado a plena luz del día, evidenciando que el terror no espera horarios ni anuncios oficiales.

Mal inicio…
Tras la presentación del contingente policial en la explanada del coliseo cerrado Gran Chimú, acto que contó con la presencia del jefe policial de La Libertad, general PNP Franco Moreno Panta, y de la gobernadora regional, Joanna Cabrera, el ministro dispuso que los agentes descansaran para iniciar operaciones por la noche. “Vamos a todo un trabajo bien articulado, que eso lo está haciendo el mismo general para que por la noche empecemos a trabajar. Vamos a hacer un trabajo potente, que la ciudad se sienta segura. Ustedes, después de este espacio se van a descansar para que estén listo para más tarde. Yo sé que han viajado desde ayer y hoy día están llegando, prácticamente después de 12 horas de viaje y todavía en este espacio. Una vez más, personal de Dinoes bienvenidos aquí a Trujillo, Trujillo hoy los necesita en estos momentos de dificultad que está pasando”, dijo el ministro Vicente Tiburcio.

Bombazo de bienvenida
La orden, sin embargo, fue duramente cuestionada por la ciudadanía, que convive desde hace meses con ataques que se producen a cualquier hora y en cualquier punto de la ciudad. La crítica encontró sustento casi inmediato: minutos después del pronunciamiento del ministro, alrededor de las 11 de la mañana, se reportó una nueva explosión. El atentado ocurrió en la prolongación Fátima, en la discoteca Luxor, causando daños materiales tanto al local como a viviendas aledañas, en una zona urbana y transitada.

Un detenido
Luego del hecho, la Policía desplegó un operativo que permitió la detención de un joven, cuya identidad se mantiene en reserva, pero que —según información policial— habría participado directamente en el ataque. El episodio se suma a la seguidilla de atentados registrados en la semana, entre ellos el ataque coordinado ejecutado el miércoles último contra tres locales de la licorería Tabaco y Ron: dos explosiones en las avenidas Fátima y Larco, y un artefacto desactivado frente a otro establecimiento en la avenida Oeste. Por ese caso, ya hay dos personas detenidas.

Cabecillas identificados
El general PNP Franco Moreno Panta confirmó que todos estos atentados responden a delitos de extorsión y señaló que detrás de los ataques estarían sujetos identificados con los alias “Acero”, “Wagner”, “Muerto”, “Jhon Pulpo” y “Jolin”. Mientras tanto, la población observa con expectativa —y escepticismo— la capacidad de respuesta de la Policía y el impacto real que pueda tener la llegada de los agentes de la Dinoes. En Trujillo, el miedo sigue marcando la rutina diaria y la sensación de vulnerabilidad persiste: cualquiera puede convertirse en la próxima víctima.
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