Huancaíno Antonio Paucar gana el premio Artes Mundi: “mi arte es de resistencia del mundo andino”

Oriundo del pueblo de Aza, en Huancayo, el artista Antonio Paucar fue reconocido en Gales, Reino Unido, con uno de los premios más importantes del arte contemporáneo por su obra que reivindica la cosmovisión andina y denuncia la crisis ambiental global.
Antonio Paucar, galardonado con el premio Artes Mundi por su resistencia cultural. [Foto: The Art Newspaper]
Percy Salomé
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La casa en Aza, donde el artista huancaíno Antonio Paucar nació y vivió hasta su juventud antes de partir a Alemania a estudiar arte, en pocos años quedará rodeada de calles y vehículos circulando. Quedará atrás el verdor de los eucaliptos, las flores moradas de los sembríos de papa, el florecer de los maíces y el agua de riego corriendo por la acequia que atravesaba esa vivienda. Y con ellos, la cosmovisión andina.

Este mundo en el que se crió inspira su arte, por el que acaba de recibir el prestigioso premio bienal Artes Mundi en Gales, Reino Unido, uno de los galardones internacionales más importantes del arte contemporáneo, que reconoce el talento de artistas globales pero poco reconocidos, y les otorga una dotación de 40,000 libras esterlinas.

Paucar tiene la intención de usar el dinero de su premio en la construcción de un centro cultural y una escuela de arte autónoma en la casa de su abuelo Abilio Gonzales, donde inició su contacto con el arte popular y desarrolló su identidad.

Antonio presentó una selección de siete obras que van entre la instalación, la performance, el video y la escultura. El jurado eligió su propuesta por encima de otros finalistas internacionales, por su capacidad para conectar la cosmología andina con las problemáticas ambientales globales.

“Este reconocimiento es muy importante para mi región, mi país y mi cultura. Me da fuerzas para seguir desarrollando nuevos proyectos”, le dijo a The Guardian, antes de la ceremonia de premiación en la ciudad de Cardiff.

Luego, en comunicación con Huanca York Times, Antonio Paucar definió su arte como uno que “tiene que ver mucho con resistencia cultural”. “Como cuando hablo del quechua, de la estética andina, el pensamiento andino. No descuido la parte poética; el arte sin la poesía no tiene su encanto; hago lo que me sacuda el alma, el cuerpo”, señala.

Las obras de la resistencia y la poética andina

La exhibición de Paucar en Gales, distribuida entre el Museo Nacional de Cardiff y el museo Mostyn en Llandudno, se compone de siete trabajos:

La Energía Espiral del Ayni: Una escultura de gran formato tejida a mano con lana de alpaca blanca y negra. Representa el concepto del Ayni (reciprocidad) y la idea de que “todo está vinculado”. Paucar resalta que la lana negra es difícil de hallar porque el sistema industrial prefiere la blanca para teñirla, causando la desaparición de la alpaca negra. “En el mundo andino todos son necesarios e importantes”, dice, y recuerda cómo su abuela sembraba en las alturas un tipo de papa que, aunque no producía en abundancia, era necesario cultivarla.

El Corazón de la Montaña: Un video filmado al pie del nevado Huaytapallana en el cual el artista escribe poemas en quechua sobre papel usando su propia sangre. Los versos denuncian la crisis climática, esa que ha hecho retroceder el glaciar:

“Los glaciares en los Andes están llorando / Con su llanto lúgubre se derriten para siempre”

Illapa: Una escultura trenzada con técnicas geométricas milenarias que imitan el tejido de las hondas antiguas. La obra rescata patrones de geometría andina.

Pirueta en la tierra de Llandudno: Performance en la cual Paucar camina descalzo por la naturaleza de Gales para captar su energía. Luego, dentro de la galería, se para de manos y golpea la pared con los pies cubiertos de tierra local, dejando huellas impresas como testimonio del contacto físico con el territorio.

Suspendido en Keenua: Una pieza de video que muestra al artista colgado de las raíces de un árbol de Quinual, explorando la resistencia física y la conexión con la flora nativa. Lo realizó en el Bosque Dorado de Paccha.

Homenaje a Marcel (Marcelo): Un diálogo con el arte conceptual europeo. Paucar entierra y quema una reproducción de la famosa Rueda de bicicleta de Marcel Duchamp. El artista explica que la obra nace de un recuerdo infantil y busca una mirada universal.

Círculo del Altiplano: Una instalación circular hecha con trenzas de cabello humano recolectadas en Puno. La obra simboliza el retorno de las mujeres migrantes que, tras cortarse el cabello en la ciudad, vuelven a sus tierras y usan trenzas postizas para reintegrarse a sus danzas tradicionales.

Un arte contra el sistema lineal

La propuesta de Paucar no es meramente estética; es una declaración política contra el sistema “neoliberal capitalista” que prioriza la sobreproducción. El artista defiende que en los Andes la vida no es lineal como en el pensamiento europeo, sino circular y ondulada.

“Mi obra tiene que ver mucho con la resistencia cultural, la estética y la cosmología andina”, explica Paucar. Para él, su trabajo lucha contra la pérdida de identidad, la contaminación de los ríos y el extractivismo que destruye los glaciares.

Antonio Gonzales Paucar, quien usa el nombre artístico Antonio Paucar, espera llenar el vacío de infraestructura cultural en la Incontrastable: “Huancayo tiene centros comerciales, pero carece de museos de arte o escuelas de bellas artes. Quiero crear un espacio donde la medicina herbolaria de mi abuela y el arte popular tengan un lugar”, dice. 

En ese cometido, se ha dado a la tarea de reconstruir la casa de su abuelo Abilio, su patriarca artístico.