El homicidio del suboficial PNP Luis Abimael Beltrán Díaz (35) en la comisaría de Surcubamba, Huancavelica, no fue un crimen aislado. La declaración del investigado, el suboficial Carlos Hugo Egoavil Shupingahua (31), quien alegó “defensa propia”, destapa un escándalo institucional de consumo masivo de alcohol en la dependencia, agresiones del jefe al subalterno y la presunta manipulación de la escena del crimen antes del peritaje. Huanca York Times accedió a esta información tras contrastarla con diversas fuentes del caso.
Celebración terminó en tragedia
Según declaró ante la fiscal Lisbhet Boza Quinto y los agentes de la Areincri Huancayo, la tarde del 5 de diciembre Egoavil y otros 15 agentes mataron y aderezaron un cerdo para celebrar el Día de la PNP. Compraron una caja de cerveza Pilsen y recibieron otras cuatro cajas donadas por un vecino para la actividad del día siguiente.
Egoavil aseguró que cuando se retiró a descansar, entre las 7 y las 8 de la noche, en el gimnasio seguían tomando.
A las 10 de la noche bajó a relevar al suboficial Frank Huamán López. En ese momento apareció Beltrán, en aparente estado de ebriedad, reclamando la llave de la camioneta policial a Huamán. Este le respondió que ya se la había entregado al alférez y le ordenó airadamente que elaborara un acta. Egoavil, tratando de calmar la situación, le pidió que se fuera a descansar. Beltrán respondió: “Cállate, perro”.
Entonces respondió: “Mi suboficial, yo no le falto al respeto, solo le dije que se vaya a descansar”. Beltrán se alteró y recalcó: “Cállate, perro, no entiendes”. Luego ordenó al suboficial Huamán que se retirara un momento. Huamán salió y Beltrán cerró la puerta de prevención.
Beltrán llevaba ocho años en esa comisaría y Egoavil había llegado recién en setiembre. El primero era conductor del patrullero y el segundo trabajaba en el área de investigación. La tensión aumentó cuando Egoavil, distraído con el celular, no le prestaba atención. Beltrán le propinó un golpe en la ceja con su pistola Pietro Beretta.
El forcejeo
En la oficina de prevención se produjo un forcejeo que terminó en el piso. Egoavil afirma que el disparo mortal ocurrió en ese momento. El arma utilizada era una Pietro Beretta PX4 Storm de 9 mm que pertenecía al propio Egoavil, quien sostuvo que la portaba porque en la comisaría no había suficientes pistolas asignadas.
Declaró que jaló su mano y el arma quedó a la altura del pecho y estómago, y ahí se produjeron dos disparos.
Asegura haber realizado un tercer disparo al aire mientras seguía a Beltrán, ya herido, en la calle. Huamán dijo haber bajado del segundo piso tras escuchar los tiros y encontró a Egoavil frente a la puerta.
La víctima presentaba una herida en el pectoral derecho con trayectoria compatible con un disparo a corta distancia.
El dosaje etílico a Beltrán arrojó 1.83 g/L, nivel de ebriedad manifiesta. Una fuente cercana al caso señaló que el médico del centro de salud de Surcubamba también percibió aliento alcohólico en la víctima. Agregó que quienes auxiliaron a Beltrán estaban de civil y que el propio médico ignoraba que eran policías.
Manipulación de la escena
Las revelaciones más graves surgieron después del hecho. Ya detenido en el calabozo, Egoavil asegura que notó a sus compañeros limpiando la zona y retirando botellas de cerveza.
Afirmó que “sacaban las botellas, estaban limpiando y echando Poett”.
Cuando lo sacaron a las seis de la mañana, vio que uno de los vehículos donde había estado la víctima ya no estaba y que el ITP había sido realizado, pues encontró señalizaciones en el lugar.
Nadie más ha corroborado estas declaraciones, aunque sus dichos apuntan a un posible intento de ocultar indicios.
Agresión
Egoavil relató además que, tras el hecho, fue golpeado por el comisario, el alférez PNP Percy Aguirre Capillo.
Aseguró que el alférez le dijo: “¿Qué has hecho?” y luego lo agredió con puñetazos y patadas.
También declaró que intentó redactar un parte, pero Aguirre habría ordenado impedírselo con la frase: “Ese perro no se merece nada, no le dejen hacer nada”. El alférez Aguirre negó haber visto algo irregular y no respondió directamente a estas acusaciones durante su manifestación.
Prisión preventiva
La fiscal solicitó nueve meses de prisión preventiva para Egoavil por homicidio calificado. La audiencia será este martes 9 de diciembre, ante el juez José Luis Ticona Mamani, del Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de Huancayo.

