Un muro de concreto de aproximadamente 7 metros rodeará el perímetro del nuevo hospital El Carmen que se construye en la urbanización Chorrillos, en Huancayo. Esa defensa evitará inundaciones en tiempo de lluvia por el aumento de las aguas subterráneas que rebasen la napa freática, que en esta zona está cerca de la superficie. Tubos enterrados permitirán drenar el líquido hacia el exterior para evitar daños en las estructuras metálicas con las que está edificado este hospital en su totalidad.
Esa es la particularidad de esta obra: la estructura metálica va desde la base hasta los techos, sin un solo ladrillo en sus paredes. La defensa contra las aguas subterráneas es una de las obras que los ingenieros llaman “adicionales”, porque no estaban previstas en el expediente técnico reformulado por el Gobierno Regional de Junín durante la gestión del exgobernador Fernando Orihuela.

Así, la construcción de este hospital ya acumula 15 adicionales. Entre los componentes no previstos destacan una subestación eléctrica para abastecer la demanda de energía del hospital, un sistema de abastecimiento de agua para los distintos usos hospitalarios y un sistema antirrayos con ocho pozas a tierra, para evitar que el edificio se electrifique en una tormenta con descargas eléctricas.
También la implementación de un área de farmacia, un banco de sangre, otro de leche, puesto que este hospital es materno infantil, y un software especializado para el funcionamiento de sus diversas áreas. Todo esto no estaba en el expediente, según explicó la gerente de la obra, arquitecta Greice Gallegos, quien lidera la ejecución del hospital desde diciembre de 2022, fecha en que la empresa China Gezhouba Group Company ganó la licitación para terminar su construcción.

Hasta el diseño de las ventanas tiene deficiencias. Gallegos se lo dice al congresista Ilich López, quien visita la obra acompañado de trabajadores del hospital El Carmen, quienes aún atienden en un local antiguo, en el centro de Huancayo, a la espera de que concluya esta nueva infraestructura para mudarse allí. Las ventanas no deberían abarcar dos habitaciones, explica, para evitar que se filtren los ruidos entre una y otra y se mantenga la privacidad. “Lamentablemente, algo se filtrará”, admite la arquitecta.
La realidad es dura. Han pasado 12 años desde que se colocó la primera piedra, en un terreno contiguo al hospital Daniel Alcides Carrión. Pero esa ubicación fue abandonada por el exgobernador Ángel Unchupaico, quien la trasladó a su actual emplazamiento en la urbanización Chorrillos, una zona inundable por la napa freática cercana a la superficie, lo que ya provocó afectaciones en las bases metálicas. En todo este tiempo, el costo de la obra se elevó de S/130 millones iniciales a S/379 millones.
La obra tiene un avance físico del 42%, ni siquiera ha llegado a la mitad, pero el último plazo modificado fija su entrega para mayo de 2026. ¿Alcanzará el tiempo?


